Ofrecen apoyo a afectados por caída de rocas del cerro

Ahí dos familias afectadas están dispuestas a no habitar más en el lugar, mientras una tercera se resiste a cambiar de vivienda.

Monterrey

Tras el deslave y la caída de cuatro grandes rocas del cerro del Topo Chico, la vida volvió a transcurrir tranquila en la calle La Esperanza, de la colonia Unidad Pedreras, donde dos de las familias afectadas están decididas a no habitar más el lugar, mientras que la otra se resiste a retirarse del sitio.

Ahí dos familias afectadas están dispuestas a no habitar más en el lugar, mientras una tercera se resiste a cambiar de vivienda.

Anita Muñoz Palacios, cuya vivienda quedó con daños en dos muros y una ventana a causa del impacto de una piedra de más de tres toneladas, dijo que personal de Fomerrey ya se entrevistó con ellos, pero por ahora no planean dejar su hogar.

"(Nos dijeron) que nos iban a dar reubicación, pero mi esposo no quiso, porque pues no cabemos en un departamento. No es viable para nosotros", comentó el ama de casa y madre de cuatro menores.

Ella y su familia tienen 15 años habitando en ese punto, donde existió una mina de piedra caliza.

"Nos dijo que nos iba a dar un paquete para poder arreglar aquí, para resanar los daños, pero no sabemos qué material sea".

Anita está consciente del peligro que corren ante posibles deslaves y caída de rocas, pues en los últimos tres años han ocurrido dos incidentes similares, y en uno resultó lesionado un vecino.

"Sí, sí sabemos el riesgo, pero por lo pronto aquí nos vamos a quedar. Quién sabe más delante si nos vayamos de aquí. Las condiciones no nos permiten irnos", concluyó.

El municipio de Monterrey dijo que ellos también analizarán en que pueden ayudar a los afectados por el deslave.