Para la OEA representa una “grave amenaza”

Los países miembros fueron llamados a desarrollar estrategias para prevenir la "mezcla" de estupefacientes y conducir.
En varias naciones se han desarrollado estudios anuales para conocer a fondo el problema.
En varias naciones se han desarrollado estudios anuales para conocer a fondo el problema. (Cuartoscuro)

Monterrey

Documentos de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) y sellados por la Organización de los Estados Americanos (OEA), refieren que “en todo el mundo se conocen los peligros de conducir bajo los efectos del alcohol, sin embargo, se ha prestado mucha menos atención a la grave amenaza que representa conducir bajo los efectos de las drogas, o conducir después de consumir drogas”.

Por ello, la CICAD se comprometió a abordar ese tema en su “Estrategia Hemisférica sobre Drogas y Plan de Acción Hemisférica sobre Drogas”, bajo la sección de Reducción de la Demanda. Ahí se menciona que el Plan de Acción 2011- 2015 instó a los países miembros de la Organización de Estados Americanos a “desarrollar estrategias interinstitucionales orientadas a prevenir la conducción de vehículos bajo los efectos de las drogas”.

Dentro de las conclusiones del grupo de expertos en su reunión en Washington, en 2012, la conducción de vehículos bajo los efectos de las drogas es una amenaza para las Américas, debido a que “las drogas, al igual que el alcohol, pueden afectar las habilidades de percepción, el buen juicio, el tiempo de reacción, la capacidad motora y la memoria, todas habilidades críticas para conducir con seguridad y responsabilidad”.

Según el estudio, entre los miembros de la OEA que están realizando políticas y acciones para combatir y prevenir conducir bajo los efectos de drogas, destacan los proyectos de lEstados Unidos y Canadá; cuyos resultados muestran con claridad la gravedad del problema actual y del que se avecina.

Por ejemplo, una encuesta nacional realizada en el 2010 por la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés) arrojó, que en ese entonces, aproximadamente una de cada ocho personas que conducían de noche los fines de semana dieron resultados positivos en las pruebas de drogas ilícitas.

En el vecino país del norte ese dato motivó que se incorporara la conducción bajo los efectos de las drogas en su Estrategia Nacional para el Control de las Drogas.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas y la Salud (NSDUH, por sus siglas en inglés) del 2012 en Estados Unidos, se calculó que unas 10.3 millones de personas de 12 años o mayores (es decir, un 3.9 por ciento de los adolescentes y adultos) reportaron haber conducido bajo la influencia de drogas ilícitas durante el 2011.

Cuestión similar se percibe en las investigaciones realizadas por Canadá, donde el dato más alarmante fue que se encontraron otras drogas, aparte del alcohol, en un tercio de los conductores que se sometieron a pruebas y fueron víctimas de lesiones mortales.

En el informe de Seguridad Vial del Departamento de Transporte de Canadá del 2011, destaca que las muestras tomadas en las carreteras de Columbia Británica demostraron “que el uso de drogas es más prevalente que el consumo de alcohol entre los conductores de noche, con un 10.4 por ciento de pilotos que dieron resultados positivos en las pruebas de drogas, un 8.1 por ciento dieron resultados positivos por consumo de alcohol, y un 15.5 por ciento dieron positivo en las pruebas de drogas, alcohol, o ambos”.

El tema de conducir bajo los efectos de drogas fue abordado primeramente en Europa en 2006, en ese año se puso en marcha el proyecto integral DRUID (Driving Under Influence of Alcohol, Drugs and Medicines), a un año de cumplirse la primera década en que el tema ha intentado ser llevado a todos los ámbitos de sociedad y gobierno en el viejo continente.

Para el Observatorio europeo de las drogas y toxicomanías (OEDT), con sede en Lisboa, en su publicación “Drogas en el punto de mira” resalta conclusiones como: que es necesario la realización de pruebas de consumo de drogas a todos los conductores implicados en accidentes mortales. Que los políticos deberían de tomar en consideración la información científica a la hora de elaborar respuestas jurídicas. Y que las campañas de prevención deben ir dirigidas a grupos de riesgo y sustancias específicas.

Claves

Alerta

- Estados Unidos reportó en 2010 que una de cada ocho personas que conducían de noche los fines de semana en 2010, dieron resultados positivos en las pruebas de drogas ilícitas.

- Canadá realizó un estudió en 2011, el cual arrojó que un 10.4 por ciento de los conductores dieron positivo en las pruebas de drogas comparado al 8.1 por ciento por alcohol.

- Además, en 2012, Estados Unidos calculó que 10.3 millones de personas condujeron bajo drogas ilícitas durante 2011, el rango de edad se estableció desde los 12 años.