Nuevoleoneses ganan a los tamaulipecos... en ser chantajeados

Las autoridades del estado vecino registran apenas el 30 por ciento de las llamadas ilegales desde centros penitenciarios
Las autoridades tienen los puntos de origen ya ubicados.
Las autoridades tienen los puntos de origen ya ubicados.

Monterrey

Cuando se trata de extorsión, los delincuentes de Tamaulipas parecen no ver un buen negocio en hacerlo dentro de su territorio.

Al menos eso es lo que parecen reflejar las estadísticas de denuncias en un estado y en otro, pues mientras en Nuevo León las cifras van al alza, los expedientes ante el Ministerio Público tamaulipeco muestran un comportamiento muy diferente: apenas rebasan el 30 por ciento de lo que sucede en la entidad.

En un mismo periodo, desde enero de 2012 a mayo del 2013, en este estado se recibieron sólo 255 reportes, menos de una tercera parte de lo que sale a Nuevo León.

“En 2012 se iniciaron 155 averiguaciones en el estado y en 2013 se iniciaron 88 Averiguaciones en el estado por el delito de extorsión”, señala la respuesta la autoridad de esta entidad.

“Los tipos de extorsión son telefónica y se han detectado que la mayoría de las extorsiones se realizar recibiendo llamadas donde se hacen pasar por un familiar, secuestro virtual de un familiar, reciben llamadas con amenazas”, señalan.

Mientras las autoridades de Nuevo León no proporcionaron información en cuanto a la resolución de los casos, en el caso del estado de Tamaulipas la respuesta de la autoridad fue diferente.

Señalan que en 2012 se han resuelto de manera definitiva 23 y en 2013 se han resuelto 7.

“En promedio en el estado de Tamaulipas se inician 18 Averiguaciones al mes. Lo que significa que no todos los días se inician averiguaciones por Extorsión” explican.

En esta entidad también existe un rastreo de los municipios a los que más se hacen llamadas de extorsión, siendo los habitantes de Ciudad Victoria y Nuevo Laredo las principales víctimas, pero sin que esto sea privativo de las ciudades más pobladas o con mayor poder adquisitivo, ya que también sucede en ciudades como Mante o Tula.