Nuevo marco pone 'vara alta' a partidos políticos

El proyecto que comenzará a ventilarse esta semana en el Senado, para luego pasar al Congreso federal donde la fecha fatal es el 30 de abril.
Será revisado por los senadores.
Será revisado por los senadores. (Cuartoscuro)

Monterrey

La nueva ley de partidos políticos "sube la canasta" a los institutos locales y les solicita casi el doble de firmas para conformarse a nivel estatal.

El proyecto que comenzará a ventilarse esta semana en el Senado, para luego pasar al Congreso federal donde la fecha fatal es el 30 de abril.

En el artículo 36 de la normativa señala que para poder constituirse como partidos políticos se necesitará el .26 por ciento de las firmas del padrón electoral del estado que se trate.

En el caso de Nuevo León, se requerirían por lo menos 8 mil 349 firmas, tomando en cuenta de que la lista nominal asciende a 3 millones 211 mil 187 electores.

Asimismo, señala que estas firmas deben ser recabadas entre los habitantes de dos terceras partes de los municipios de cada entidad federativa; en el caso del estado de Nuevo León se estaría hablando de 17 ayuntamientos.

La ley electoral del estado, aún vigente, solicita a los institutos políticos locales un total de 4 mil firmas recabadas en por lo menos 15 estados.

El inciso C del artículo 3 dice: "Tratándose de partidos políticos locales, contar con militantes en cuando menos dos terceras partes de los municipios de la entidad o de las demarcaciones territoriales del Distrito Federal.

"...los cuales deberán contar con credencial para votar en dichos municipios o demarcaciones; bajo ninguna circunstancia, el número total de sus militantes en la entidad podrá ser inferior al 0.26 por ciento padrón electoral que haya sido utilizado en la elección local ordinaria inmediata anterior a la presentación de la solicitud de que se trate", señala.

La nueva ley que regiría a los institutos políticos los obliga, entre otras cosas a abstenerse de realizar afiliaciones colectivas de ciudadanos; además de garantizar la paridad entre los géneros, en candidaturas a legisladores federales y locales.