Niño que pedía Halloween muere atropellado

El menor de siete años se encontraba pidiendo dulces en calles de la colonia Topo Chico, cuando ocurrieron los hechos.
El conductor fue detenido por las autoridades.
El conductor fue detenido por las autoridades. (Francisco Cantú)

Monterrey

Un menor de edad murió, luego de haber sido atropellado por una camioneta cuando pedía dulces junto con varios de sus vecinos, en la colonia Topo Chico, en la ciudad de Monterrey.

Ángel Eduardo Guevara Hernández, de 7 años, tenía 10 minutos de haber salido de su casa ubicada en la Privada Santa Catarina, en compañía de un grupo de menores y varios adultos.

Disfrazado de Diablito, Ángel acudió a varios domicilios, donde logró obtener unos cuantos dulces que colocó en una bolsa de plástico.

Eran aproximadamente las 20:00 de ayer cuando junto con sus amigos llegaron a la calle Santiago y una camioneta Odissey en color gris, que circulaba por la calle Cadereyta, dio vuelta hacia la derecha, pero el conductor identificado como Mauricio Édgar López Flores, de 40 años, no observó al grupo de niños que caminaba por en medio de la calle.

Al ver la camioneta que porta las placas SJS-5537, varios de los niños se hicieron a un lado, pero Ángel, quien se adelantó al grupo fue impactado por la unidad y su cuerpo quedó tendido sobre el pavimento, ante las miradas asombradas de los menores que lo acompañaban.

De inmediato los vecinos se acercaron para ver en qué condiciones se encontraba el niño y solicitaron la presencia de una ambulancia de la Cruz Verde de Monterrey.

Pero tras revisar los signos vitales del pequeño, se percataron que había fallecido y ya nada se podía hacer por salvarle la vida.

Cerca del cuerpo de Ángel Eduardo quedaron regados los pocos dulces que había logrado juntar en tan solo 10 minutos.

De inmediato, los vecinos acudieron a dar aviso a los familiares del menor, y fue la mamá quien llegó y cayó en una crisis de histeria al ver a su hijo tapado con una sábana azul.

Mientras tanto, el padre, quien se encontraba en otro lugar, subió a su camioneta y se dirigió al sitio del accidente, pero la falta de combustible hizo que bajara de su unidad y llegara corriendo para ver qué había sucedido con su hijo.

Varios testigos señalaron que quien conducía la camioneta era una mujer, pero después se estableció que quien iba al volante era Mauricio López, por lo que fue detenido por las autoridades de vialidad.

En el cofre de la camioneta quedaron marcadas las manos del menor al momento del impacto que acabó con su vida.