“A Tesla le agradaría ver mucho de lo que vivimos”

Un mundo donde todo es inalámbrico y la gente se transporta en vehículos aéreos es descrito por Miguel Delgado en 'Tesla y la conspiración de la luz', una obra de ficción que busca acercar al ...
La exposición fue inaugurada el pasado 25 de junio en la Nave Generadores del Parque Fundidora.
La exposición fue inaugurada el pasado 25 de junio en la Nave Generadores del Parque Fundidora. (Jorge López)

Monterrey

Para abordar la figura del científico Nikola Tesla, el escritor español Miguel Delgado sentía que al personaje le faltaba "algo de ficción" para acercarlo a un mayor público.

Y cómo no hacerlo, si el inventor de la corriente alterna describió en sus textos un futuro con vehículos aéreos, electricidad inalámbrica y el desuso de los combustibles fósiles.

Todo llevó a Delgado a escribir Tesla y la conspiración de la luz (Planeta, 2014), un relato situado en Nueva York de 1931, pero con la presencia de una tecnología que aún hoy no alcanzamos, pero que el científico serbio norteamericano ya creía posible a comienzos del siglo XX.

En estos tiempos, Tesla estaría sorprendido de los alcances en comunicación e información, pero se sentiría desconcertado por el alto nivel de contaminantes que producimos, advierte el escritor, también curador de la exposición El futuro me pertenece: Nikola Tesla, recién inaugurada en la Nave Generadores del Parque Fundidora.

¿Cómo ha sido para ti escribir sobre Nikola Tesla, con dos libros de ensayo y ahora una novela?

Como dices, ya tenía dos libros de ensayo, pero es verdad que me apetecía escribir una obra de ficción porque Tesla es un personaje que parece que está pidiendo ficción, pues tuvo una vida fascinante porque lo tiene todo.

La opción que hubiera sido más evidente pudo ser escribir una biografía novelada; yo había escrito ya un largo ensayo donde cuento la vida de Tesla, así como en artículos de revistas y demás textos, pero por otro lado, quería escribir una novela de aventuras y recopilar así una serie de autores que a mí me hicieron lector en mi adolescencia, como Verne o H.G. Wells, y al final todas esas ganas fue como surgió Tesla y la conspiración de la luz.

En ese sentido, ¿qué herramientas te ofreció la novela para explicarnos, a un público que no está empapado con el personaje, lo que antes has escrito en los ensayos?

Utilizar la ficción era una herramienta que me iba a permitir llegar a un público más amplio y distinto.

Yo me planteé un escenario donde la novela aborda un Nueva York de finales de la década de los 30, en donde los inventos de Tesla se han podido llevar a la práctica y eso es lo que me permite sorprender al lector, donde advierte que hay una ciudad donde todo es inalámbrico, la gente se desplaza en vehículos personales aéreos, que no hay contaminación y que el clima está controlado, pero ahí está el juego, nada está inventado o añadido más allá de lo que Tesla dejó en sus escritos.

¿Qué impresión tendría Tesla de esta sociedad actual: conectados todo el tiempo a un celular, con una comunicación casi instantánea pero con un consumismo terrible?

Le agradaría porque vería realizado, incluso más allá de lo que él intuía, muchas de sus ideas con un mundo interconectado, con información que fluye en forma de red. Lo que es verdad es que hay otros aspectos de nuestra actualidad que le sorprenderían para mal, como por ejemplo, que sigamos transportándonos en automóviles y que seguimos quemando combustibles fósiles, eso es algo que creo le descolocaría muchísimo, porque él estaba convencido de que la electricidad cambiaría al mundo completamente, creo que no entendería que siguiéramos en un automóvil pegados a la tierra y que la tecnología no haya servido para tener un mundo mejor para las personas.