Necesitamos traer la gente al primer cuadro: Implanc

La baja densidad de población en el área influye en altos costos sociales en vialidad y transporte público, opina Gabriel Todd.
No será fácil, dijo el funcionario.
No será fácil, dijo el funcionario. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

La regeneración social y urbana del centro de Monterrey es una necesidad inmediata, la pregunta en cuestión es cómo hacerlo.

Desde la oficina del Instituto Municipal de Planeación Urbana y Convivencia (Implanc) de Monterrey se sabe de la urgencia por regresar la vida urbana al centro de Monterrey, y el trabajo empieza con la participación ciudadana enfocada a recuperar el centro por polígonos.

Gabriel Todd, director del Implanc de Monterrey, resalta el proyecto de regeneración en el polígono de La Purísima donde según cifras del INEGI, la población en el sector es de 29 personas por manzana.

El abandono de casas habitación y negocios en este sector es un reflejo de lo que pasa en la mayoría de los barrios del centro de Monterrey.

“Buscar una salida para regenerar el centro no es fácil, porque no lo podemos hacer por decreto”, afirma el urbanista.

Para el proyecto de Nueva Purísima se tiene tiempo trabajando de la mano con “actores locales” -ya sean vecinos o instituciones ubicadas en los sectores- bajo la iniciativa que trascienda los trienios municipales o los sexenios estatales.

Visualizando el abandono del sector, Todd pone un ejemplo: en la actualidad viven un aproximado de cuatro mil personas en los Condominios Constitución. Ésa es la misma población que actualmente habita en La Purísima, en un polígono que comprende las calles de Pino Suárez a Venustiano Carranza, y de Aramberri a Constitución.

“Esto nos habla de un Monterrey de baja densidad, que inevitablemente genera altos costos sociales en materia vial, vuelve inoperante el transporte. Nos tenemos que compactar un poco”, expresa.

Ciudadanía debe colaborar

Una de las iniciativas es regresar a los barrios, incentivar las acciones desde los diferentes polígonos urbanos.

Proyectos que se han generado en sectores como Edison, la colonia Tecnológico (fuera del centro), el Barrio de La Luz o en el Barrio Antiguo son algunas de las iniciativas que se han emprendido en el complejo problema de regenerar el primer cuadro de la ciudad de Monterrey.

Una de las propuestas de los últimos años, hecha por arquitectos y urbanistas locales e internacionales, es la construcción vertical.

Como en el Nueva Purísima se contempla el edificio habitacional denominado como El Semillero, y sus 126 departamentos distribuidos en 22 pisos.

El sector de La Purísima, al ser un barrio con historia y con un patrimonio arquitectónico digno de preservar, representa otra de las disyuntivas sobre cómo regenerar sin afectar su sentido cultural.

“Hay que buscar las formas de protegerlo, de la manera de que jamás se construya un edificio alto al lado de la iglesia, que el frente quede libre y cómo proteger los lotes que colindan para que no estorbe la visual”, agregó.

Para nadie es un secreto que Monterrey y su área urbana han crecido desmedidamente. Visualizándolo, se podría decir que la ciudad ha aumentado cinco veces en terreno, pero sólo ha duplicado su población en una ocasión, esto en los últimos 40 años.

Desde la perspectiva ofrecida por el Implanc, la regeneración del centro no podrá darse sin la participación de la ciudadanía, pues se busca que el esfuerzo trascienda los tiempos de las administraciones gubernamentales.

“Estamos abiertos a acompañar a aquellos grupos ciudadanos que se acerquen, que ellos mismos resuelvan qué tipo de plan local requieren”, apuntó el funcionario.