NL, el estado más golpeado por plan fiscal

El director del Centro de Investigaciones Económicas de la UANL, Ernesto Aguayo, dijo que se aprobarse la reforma se limitaría el crecimiento financiero de Nuevo León.
Uno de los rubros en los que más gasta la clase media es los alimentos para consumir en casa.
Uno de los rubros en los que más gasta la clase media es los alimentos para consumir en casa. (Isaac Esquivel/Cuartoscuro)

Monterrey

Nuevo León sería el estado más afectado de aprobarse la iniciativa de reforma fiscal al concentrar la mayor cantidad de clase media en el país y este golpe podría costarle medio punto porcentual al crecimiento del PIB del estado, indicó Ernesto Aguayo Téllez, director del Centro de Investigaciones Económicas de la UANL.

El especialista explicó que alrededor del 60 por ciento de la población en la entidad se ubica en nivel socioeconómico medio, definido este nivel como una familia que destina alrededor del 40 por ciento de su ingreso mensual a la compra de alimentos básicos y ahorra menos del 50 por ciento de su ingreso mensual.

De acuerdo con datos del IMSS y la Secretaría de Hacienda, Nuevo León tiene 5 mil 447 trabajadores que ganan entre 43 mil 553 pesos y 45 mil 446 pesos, ubicándolo en un segundo lugar en esta cantidad de ingresos, sólo después del Distrito Federal, que concentra a 20 mil 251 personas.

“Ya se ha discutido que esta reforma impactará a la clase media, Nuevo León tiene la mayor clase media del país (…) siempre que a una persona le quitan dinero va a reducir su gasto y si a los nuevoleoneses les quitan dinero va a reducir su gasto y eso va a limitar el crecimiento económico del estado”, dijo.

Una vez que el gasto de la clase media se reduzca al tener más deducciones y alza de precios de productos algunos de los efectos se reflejará en el consumo de refrescos en la entidad, señaló el economista, ya que un 3 por ciento del ingreso mensual se destina a adquirir este tipo de bebidas, así como en consumo de “alimento chatarra”.

“En el Centro de Investigaciones Económicas tenemos datos de que en Monterrey la gente destina el 3 por ciento de su ingreso mensual a comprar refrescos y eso comparado a la media nacional es alto, ya que la media es de 1 por ciento.

“En Monterrey tenemos muchos refrescos y también de la comida denominada chatarra, entonces el efecto en Nuevo León del impuesto al refresco y a la comida chatarra va a tener un impacto mayor”, dijo.

Aguayo Téllez detalló que en el caso de las personas con ingresos menores, destinan un 9 por ciento de su sueldo mensual al consumo de bebidas.

Además de concretarse las limitaciones en las deducciones también se verá reflejado en servicios, señaló.

“Si tienes un límite de deducción de 40 mil pesos y si tienes dos hijos son 35 mil pesos de deducción y prácticamente te quedan unos 5 mil pesos, entonces ya no vas a poder deducir gastos médicos ni dentales y eso va a hacer que la gente reduzca su consumo, ya sea en servicios de salud, entre otros”.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingreso-Gasto del INEGI, una familia que tiene un ingreso en promedio de 45 mil 178 pesos al mes destina recursos a servicios de educación por 5 mil 991 pesos, alimentos dentro del hogar unos 3 mil 682 pesos y a los alimentos afuera del hogar 2 mil 779 pesos.

El dinero destinado a paquetes turísticos y fiestas es en promedio de 2 mil 507 pesos y a cuidados personales en mil 874 pesos.

El experto criticó que en la reforma hacendaria no queda claro en qué se va a gastar el dinero pero sí queda claro a quién se le va a quitar los recursos.

“No se sabe en qué se va a gastar el dinero, sólo sé que ahora tenemos un estado más gordo”.

Por su parte, Mario García Treviño, presidente de la Asociación Mexicana de Contadores Públicos en Nuevo León, explicó que otro de los efectos, no sólo en el estado sino también en el país, será la fuga de talento hacia otros países que ofrezcan prometedoras oportunidades y mayor poder adquisitivo, ya que en México se tendrá un ISR de hasta un 35 por ciento en los ingresos gravables.

“México es uno de los países donde hay más fugas de cerebros y los muchachos van a buscar lugares donde haya un mayor poder adquisitivo.

“Una reducción en los ingresos de la clase media trae consigo, económicamente hablando, menos gasto en diversos renglones como viajes, compras de coches, de muebles, diversiones, en toda una cadena de consumo, y como consecuencia no va alimentar a la economía y se va a restringir el consumo interno”, concluyó.