Motel doblega a Monterrey en tribunales

Errores en la Secretaría de Desarrollo Urbano derivan en que el inmueble pueda iniciar operaciones pese al rechazo de vecinos y gobiernos municipales.

Monterrey

Una manta en la entrada con la leyenda "Ya abrimos" anuncia el triunfo del polémico Motel Kyoto Suites en Carretera Nacional frente al municipio de Monterrey, un pleito que vio pasar a tres alcaldes constitucionales para que finalmente vecinos y Ayuntamiento resultaran derrotados.

Con un diseño arquitectónico de estilo oriental, desde hace dos semanas inició operaciones este sitio ubicado en el kilómetro 266 la de carretera, todavía dentro de los límites del municipio de Monterrey, exactamente frente al edificio del C5 del Gobierno del Estado.

Fueron los propios empleados del negocio quienes confirmaron el inicio de operaciones.

Una reportera se hizo pasar por una interesada en obtener un empleo dentro del negocio, pues también ostenta una manta anunciando que solicita personal para distintas áreas, en virtud de que aún no cubre todas sus necesidades.

"Este es el motel nuevo ¿verdad?", se le cuestionó a uno de los trabajadores.

"Sí, éste es", respondió.

"¿Hace cuánto abrió?"

"Tiene apenas unas dos semanas; hay pocos clientes, porque todavía no se conoce mucho, pero sí llegan".

Este motel del paso fue polémico desde que se le dio el permiso y comenzó su construcción en 2007, cuando estaba al frente del municipio el panista Adalberto Madero Quiroga.

La autorización se dio por una orden de un juez federal, pues los vecinos del Fraccionamiento Las Diligencias denunciaron que el sector se estaba convirtiendo en un corredor de moteles.

Esto porque los residentes del sector, cinco años antes combatieron la construcción del motel Dalí, a unos 200 metros del nuevo, pero finalmente el negocio se estableció.

Unos años después comenzó la construcción del Kyoto, con el que también iniciaron una larga batalla.

Cabe destacar que lo que dio pie al fallo a favor del juzgado federal por el proyecto del Motel en la zona del Cañón del Huajuco, fue que la Administración regia dejó pasar más tiempo de lo que señala el reglamento para responder si se autorizaba o no la edificación.

La administración no respetó los tiempos que marcaba La Ley de Ordenamiento Territorial al momento de hacerse el trámite, que era de 45 días.

Esto también provocó que no se tuviera la oportunidad de apelación, según lo aseguró en su momento el entonces director jurídico José Luis Cabañas, quien también destacó que se investigaría si existía algún tipo de dolo, sin embargo, nunca se presentaron resultados.

Fue el 22 de enero del 2009 cuando el municipio de Monterrey revocó al permiso otorgado en agosto de 2007 lo cual anunció Madero durante una visita a la obra que llevaba suspendida desde junio del 2006.

El argumento fue que el giro de motel como tal no estaba contemplado en el Plan Sustentable del Cañón del Huajuco y, por lo tanto, la construcción era ilegal.

Además del giro, se explicó en ese momento, otra de las razones para revocar la autorización era que el motel estaba ubicado sobre un tramo del arroyo Las Sabinas y la edificación obstruía el cauce natural, con lo cual se generaba un riesgo de inundaciones para los vecinos de zonas aledañas.

El permiso del motel que comenzó a construir desde septiembre de 2007 estaba a nombre de la empresa Norpacífica.

En junio del 2008, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología municipal suspendió los trabajos argumentando las afectaciones a un tramo del arroyo Las Sabinas, porque la edificación se atravesaba en el predio particular y le faltaba el permiso de la Comisión Nacional del Agua.

Una añeja disputa

El pleito entre el Ayuntamiento y el Kyoto comenzó desde la administración de Adalberto Madero, pues la Secretaría de Desarrollo Urbano excedió el plazo para responder la petición de permiso.

Esto permitió que el negocio obtuviera la protección de la justicia federal y accediera a un amparo que finalmente ganó, con lo cual hace dos semanas pudo iniciar operaciones.

Los vecinos de la zona también pelearon contra el motel debido a que bloquea el cauce del arroyo Las Sabinas, y consideraban que eso genera un mayor riesgo de inundación en caso de huracán o lluvias intensas.