Modifican fideicomiso para fraccionar El Salto

El notario público Rubén Héctor Quiroga Cantú dio fe de los contratos de compra-venta y la escrituración.
La creación del fraccionamiento campestre y su comercialización se inició en 1991.
La creación del fraccionamiento campestre y su comercialización se inició en 1991. (Roberto Alanís)

Monterrey

Los terrenos de El Salto en el municipio Zaragoza, no solo fueron explotados por Bonifacio Aguilar Grimaldo y el Gobierno Estatal, una serie de ventas posteriores a particulares dejó en manos de unos cuantos estas tierras desde hace más de 20 años.

Esto comenzó cuando en 1991 se celebró un convenio modificatorio al Fideicomiso Zaragoza, este permitió la creación de Fraccionamiento campestre y su comercialización.

Estos actos se hicieron ante el Notario Público Rubén Héctor Quiroga Cantú, quien posteriormente dio fe de los contratos de compra venta y la escrituración.

Casualmente, los principales adquirientes de terrenos son personas ligadas a la administración estatal o anterior, además por supuesto, de personas de su familia.

Durante este periodo se sancionaron las compras de Cristina Larralde Laguera, esposa del ex gobernador Jorge Treviño Martínez, creador del Fideicomiso; y Amalia Fraustro De Aguilar, esposa de Bonifacio Aguilar Grimaldo.

Además de Héctor Santos Sánchez, Diana Sada Cantú, Jaime Rodríguez Silva, Carlos Jesús y Luis Eugenio Montemayor Chapa, el doctor Raymundo G. González Quintanilla, Alonso Treviño Campos y Ángel Romo Aviña.

Pero además, los familiares del notario público también fueron de los "beneficiados" con la compra de terrenos en el fraccionamiento El Salto.

Con la compra de estos lotes, ellos integran la Inmobiliaria Quiros S.A. de C.V siendo los socios fundadores Jorge Hugo Quiroga Cantú, Guillermina Banca Quiroga Cantú , Jorge Hugo Quiroga Rodríguez, Miguel Quiroga Rodríguez, y María Del Carmen Rodríguez Treviño De Quiroga.

Asimismo crearon otra empresa más, de nombre Operadora Turística Vacacional S.A. de C.V. Todo quedó en familia.

Todavía en el año 2004, antes de comenzara el litigio de la Familia Cerda López, el director honorario del Fideicomiso Zaragoza, celebró con la banca privada un convenio de extensión de trasmisión de propiedad con el mismo poder que le habían supuestamente otorgado los propietarios del inmueble.

Sin embargo esto no era legalmente posible ya que la mayoría de los supuestos mandandantes ya habían fallecido. Entre ellos Josefa Hernández Lizcano, Manuel Edgar López y María Del Refugio Lara.

Esto no impidió al Notario Público 113, Gonzalo Treviño Sada dar fe de los hechos y establecerlos en la escritura 7,524 y otras tres ventas posteriores a nombre de Lauro Cavazos De La Garza y su esposa; María De Los Ángeles Cavazos De La Garza Sáenz y Rafael Alonso Sánchez Vargas, todas en 2004.

Todas estas personas también han sido demandadas por la familia Cerda López, algunas, ni siquiera han contestado.