México debe aprender sobre política industrial

Advierte catedrático de la Kyung Hee University.
Se crean complejos temáticos.
Se crean complejos temáticos. (Leonel Rocha)

Monterrey

Los retos que enfrentan los gobiernos en el tema de clusterización es que existe cierto desorden en la instalación de las trasnacionales, en el manejo de clústeres, y en delimitaciones de la participación del gobierno mexicano en las políticas de la industria. La correcta implementación de estos temas puede ayudar de sobremanera a que la economía mexicana realmente se active.

El problema no es que no esté llegando inversión extranjera directa, o que las empresas que llegan no estén generando empleos o ganancias para el país, sino que las metodologías de trabajo no están funcionando de manera correcta.

Durante los trabajos del último día del Congreso Mundial de Clúster, que tuvo como sede a Monterrey en esta su décimo séptima edición, se compararon los métodos de trabajo de otros países con los mexicanos, y se explicó cuáles han sido algunas de las políticas implementadas que han tenido éxito, como el caso de Corea del Sur.

No fue hasta hace 10 años que se creó realmente una política industrial en el país asiático, y previo a ésta, el país se enfrentó a los mismos problemas que se enfrentan en la actualidad países subdesarrollados. El boom de la economía surcoreana se puede atribuir a estos factores, aseguraron representantes de dicho país durante las conferencias impartidas en los pasados días.

Basta con ver cómo engloban sus complejos y parques industriales, otorgando comodidades a los trabajadores de cercanía con la empresa y a la empresa ofreciéndole mano de obra calificada. Pero también con la manera en cómo se trabaja dentro de éstas mismas.

Jun Yeup Kim, catedrático de la Kyung Hee University y colaborador  del departamento de Cluster regional en China, explicó que se cuenta con programas de colaboración entre la industria, la academia, y el instituto de cooperación, el primero de ellos llamado “información de negocios”. “Desarrollamos complejos basados en producción y los convertimos en clústeres de innovación de continuo crecimiento mediante el intercambio y colaboración”.

Existen también los llamados “mini-clústeres”, en donde especialistas y empresas enfocadas en temas muy específicos se reúnen para resolver problemas que puedan presentarse en las grandes industrias.

“Para revitalizar las industrias estratégicas en cada sector, los innovadores locales, los complejos cercanos, las universidades, los laboratorios y las organizaciones de apoyo dependiendo de su tipo de temática y tecnología apoyan en un canal de trabajo”.

En resumen, a estos mini clústeres se les asigna una situación o problemática, para que busquen soluciones a éste. Posteriormente, se identifica por qué se dio y se busca intentar evitarlo, todo esto mediante estos especializados equipos de trabajo.

Otra de sus aportaciones sería la operación temática del clúster, en donde de manera similar a cómo se rodea a una empresa manufacturera de sus proveedores; se rodea a las empresas de corporaciones relacionadas en su temática, universidades, laboratorios y conexiones con los otros complejos. De esta manera, se logra globalizar y entrelazar a las empresas.

“Establecemos lugares en donde la industria, la academia, y participantes del instituto pueden relacionarse y cooperar unos con otros para crear un eco sistema industrial autónomo pero con participantes privados”.