Margarita Garza Sada, patrona de las artes

Su nombre es sinónimo de arte, promoción cultural y filantropía. Su legado para el mundo artístico nacional y local es invaluable y trascenderá por muchos años. 
Doña Margara Sada Garza
Doña Margara Sada Garza (Cortesía)

Monterrey

En el libro Don Isaac Garza, de Edgardo Reyes Salcido, se menciona que Margarita heredó de su padre y de su abuelo el amor por el arte, la música y los proyectos sociales. Ella fue la única mujer de los cinco hijos de Don Roberto Garza Sada y quien se encargó de continuar con el quehacer cultural de su padre.

Una de sus primeras aportaciones fue la fundación del Museo Promoción de las Artes, en el que expusieron diversos artistas mexicanos. Ése sería el primer cimiento de lo que después se consolidaría como una gran obra en beneficio de las disciplinas artísticas. El Planetario Alfa fue uno de sus grandes impulsos que con el tiempo se convertiría en un importante símbolo de San Pedro. Se fundó en octubre de 1978 y promueve la ciencia y la tecnología.

Con Rufino Tamayo entabló una gran amistad que posteriormente daría frutos con la inauguración, en 1981, del Museo Tamayo en la Ciudad de México. Localizado en Paseo de la Reforma, la institución alberga obras de su fundador y produce exposiciones de artistas contemporáneos, tanto nacionales como extranjeros.

Ella instó al alemán Franz Mayer-Traumann a fundar un museo que albergara su vasta colección de arte para mostrarla al público. Él la nombró como uno de los 14 patronos que se encargarían de administrar los fondos de un fideicomiso para crear la institución que lleva su nombre y que se inauguró en 1986.

Sin duda una de sus contribuciones más importantes para la cultura de Nuevo León es el Museo de Arte Contemporáneo (Marco). Junto con empresarios y grupos filantrópicos emprendió uno de los más importantes emblemas del arte, construido además por una leyenda de la arquitectura: Ricardo Legorreta. Con 16 mil metros cuadrados de construcción, de los cuales 5 mil son dedicados a las 11 salas de exhibición, el museo se instauró en 1991.Años después encabezó el Patronato del Museo de Historia Mexicana, el cual se fundó en Nuevo León en 1994. Cuenta con la exposición histórica más importante del norte del País con mil 200 piezas en 15 mil metros cuadrados de construcción. El recinto muestra la vida en México desde tiempos prehispánicos, hasta el siglo 20.

Doña Márgara fue directora del Instituto Cultural Mexicano de Washington, el cual promueve artistas mexicanos desde 1990 con exposiciones y otros eventos. Así mismo, se desempeñó como consejera de la Fundación Interamericana para la Cultura y el Desarrollo del Banco Interamericano de Desarrollo. Esta es una institución que auspicia proyectos culturales por medio de alianzas con diversas instituciones en 26 países.

En 1995 fue considerara como Patrona de las Artes por la Fundación Amparo, en Puebla. Otro de los reconocimientos que recibió por sus innumerables aportaciones fue el Premio Cristal 2013 de Vitro. Esta presea se otorga a quienes dedican su vida a producir y a promover el arte.

“La cultura ha sido para mí la gran pasión de mi vida, a la cual estoy dedicada con todo el amor y con toda mi fuerza, buscando siempre el bien de la comunidad”, dijo cuando aceptó el premio.

Una de sus más recientes aportaciones filantrópicas en beneficio de las artes fue la construcción del Centro Roberto Garza Sada de Arte, Arquitectura y Diseño de la UDEM. Fue ella quien convenció a Tadao Ando, laureado arquitecto japonés quien ganó el premio Pritzker, para que se encargara de construirlo. El edificio fue el primer proyecto de Ando en América Latina y supuso una inversión de 45 millones de pesos. El padre de Margarita fue quien donó los primeros recursos para la construcción de la UDEM, en 1969, por lo que ella lo hizo en honor a él.


Tras su fallecimiento, numerosas instituciones culturales, como Conarte, Marco y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, emitieron comunicados de condolencia.

“Margarita Garza Sada fue el alma entrañable de proyectos culturales como el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey y con su labor Nuevo León se consolidó como una capital cultural. Su legado perdurará con el tiempo”, escribió Rafael Tovar y de Teresa, Presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, en su cuenta de Twitter.

Coleccionista de arte

En su papel como mecenas del arte mexicano, adquirió grandes obras de pintores del País. A Doña Márgara le gustaban las piezas de David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera, Frida Kahlo, de su amigo Rufino Tamayo, Francisco Toledo, entre otros.

También tenía arte de artistas como Julio Galán, Vicente Rojo y Manuel Felguérez, a quienes apoyó desde sus inicios. Es poseedora de una de las más grandes colecciones de arte mexicano en el País.

Margarita adquirió un gigantesco apatosaurio jurásico con el nombre de Einstein. Éste es un dinosaurio de 26 metros de longitud y 4.5 de alto, de 140 millones de años de antigüedad. Fue descubierto en 1995 en una excavación en Wyoming, Estados Unidos. Actualmente se exhibe en el Centro Internacional de Negocios del Parque Fundidora de Nuevo León.