¡Mägazo!

La banda española Mägo de Oz se presentó ante pocos, pero efectivos regiomontanos que disfrutaron de su nuevo show 3D con circo, payasos y malabaristas.

Monterrey

Con la combinación del cine en 3D, circo y rock, Mägo de Oz deleitó, estremeció y sorprendió a los regios.

La banda española se presentó la noche de ayer en la Arena Monterrey, en un concierto que duró casi tres horas, donde los férreos fanáticos, quienes tenían sus gafas de 3D puestas, desbordaron su energía de principio a fin con más de 20 temas que tocó dentro de la gira "Ácido Tour 2015", que trae el espectáculo "Ilussia3D".

El reloj marcó las 21:08, cuando el público comenzó a corear el ya tradicional "olé, olé, olé, Mägo, Mägo", segundos después se apagaron las luces e inició el show "Ilussia3D", que proyectó en una pantalla gigante el cortometraje en tercera dimensión que contó una historia sobre una pequeña que se encuentra con un temible payaso en el bosque y éste la invita a un circo que como por arte de magia aparece entre los árboles.

Después del primer acto, uno a uno de los integrantes fueron apareciendo en el escenario, donde destacó una cabeza gigante de un payaso psicodélico.

Posteriormente sonaron los primeros acordes de "Pensatorium", melodía que llenó de emoción a los presentes.

"Esta noche vamos a buscar juntos en el gran circo Ilussia, vamos a vivir sentimientos que normalmente en la vida diaria está difícil que tengamos. Bienvenidos", expresó Javier Dominguez Zeta.

Teniendo como ambiente el arte circense, entre malabares, zancos, payasos y arlequines, la banda ibérica entonó "Melodian", "Abracadabra", "Vuela alto" y "Si supieran".

Vino el segundo acto del cortometraje, donde un circo psicodélico desató la locura de los fanáticos y el Mago comenzó a tocar "La viuda de O'Brian", "Cadaveria", "Constelación Alpha" y "De la piel del Diablo".

El tercer acto cerró con las canciones "Ilussia" y "Moriré siendo de ti". Después de un breve intermedio, "Satania" abrió una lista de canciones del Mägo de Oz de antaño, y los miles de fanáticos se levantaron de sus asientos para bailar, cantar y brincar con el puño en alto. La euforia continuó con "El cantar de la luna oscura".

"Hoy toca ser feliz" provocó que más de dos se abrazaran y se dedicaran entre sí la canción, cantándola a todo pulmón.

Llegó "El hijo del blus", "La leyenda de la mancha" y "Jesús de Chamberí", que los asistentes no dejaron de entonar de principio a fin, el recinto no dejaba de vibrar.

Pero todo lo que empieza tiene que acabar, y el Mägo de Oz se preparó para el cierre del gran espectáculo, desde los primeros acordes de "Fiesta Pagana" los asistentes gritaron, cantaron y bailaron esta canción emblemática de la banda madrileña.

El adiós se dio con "Molinos de viento"; comenzó a sonar y la energía de los asistentes se duplicó para corear y bailar esta canción entre columnas de humo y miles de papeles de colores en el aire.

Todo mundo quería quedarse y seguir escuchando a la bamda, pero el espectáculo llegó a su fin, con sonora ovación fueron despedidos los músicos que dejaron el alma en el escenario.