Linares debe mantener identidad: investigadora

El municipio tiene que evitar parecerse a otros y conservar su excepcionalidad, recomienda la experta Ariadna González Solís.
El patrimonio arquitectónico, uno de los puntos fuertes de la localidad.
El patrimonio arquitectónico, uno de los puntos fuertes de la localidad. (Roberto Alanís)

Monterrey

Las poblaciones que aspiran o se han declarado como Pueblo Mágico deben priorizar mantener su identidad y evitar convertirse en escenarios o fachadas repetidas.

A decir de la investigadora Ariadna González Solís, experta en arquitectura, bienes e inmuebles, en primera instancia los pueblos son catalogados como mágicos gracias a sus elementos característicos pero, en ocasiones recurrentes, al recibir la denominación se cae en una homogeneización donde la mayoría se parecen.

El tema se abordó en la charla "Patrimonialización y turistificación del patrimonio cultural inmueble", dentro del Coloquio de Arqueología, Paleontología y Antropología del Noreste de México.

"En un principio lo que llama la atención es precisamente esta excepcionalidad de un pueblo en este caso, y que después se hace esta homogeneización de todos los pueblos mágicos son exactamente iguales y se pierde el sentido de esa conservación", refirió González Solís.

Linares recibió la denominación de Pueblo Mágico apenas el pasado 25 de septiembre, convirtiéndose así en el segundo municipio en ser catalogado de esta manera en Nuevo León.

Como primera declaración, autoridades del gobierno estatal y municipal aseguraron que esta distinción servirá para atraer mayor promoción turística a nivel nacional, según lo publicado en MILENIO Monterrey el pasado 30 de septiembre.

Pensar sólo en el turismo foráneo no debería ser la prioridad, sino que las intervenciones pensadas en restaurar los centros históricos o patrimoniales deben pensarse en la sociedad que ahí habitan, explicó la especialista en patrimonio arquitectónico.

"La cuestión de los Pueblos Mágicos es más desde el turismo cultural pues se trata de un acercamiento del turismo externo, nacional o extranjero, para dar a conocer éste patrimonio y, por otra parte, el ingreso económico que representa para estos espacios por el reconocimiento", apuntó.

Si bien cuando una locación es denominada como Pueblo Mágico los primeros trabajos se enfocan a lo cultural, en última instancia el interés principal radica en el turismo y en la perspectiva económica.

"Lo principal será el ingreso económico, es decir, que el turista venga, que tenga hospedaje, que sea un espacio más lúdico más allá de lo patrimonial y ahí cambia porque entonces el patrimonio se convierte en un escenario", señaló la investigadora.