Latinoamérica, carente de políticas públicas: CEPAL

La urbanización en los países latinoamericanos comenzó en la década de 1960, sin embargo terminó aproximadamente en el año 2009.

Monterrey

Para Ricardo Jardón, jefe de la División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) la mayor problemática en la región de Latinoamérica es que en los países faltan políticas de desarrollo urbano, por lo que no hay planes de urbanización.

Jardón, durante su participación en el Foro de Latinoamérica y el Caribe de Vivienda Adecuada, explicó que la urbanización en los países latinoamericanos comenzó en la década de 1960, sin embargo terminó aproximadamente en el año 2009, y todo lo que se ha hecho posterior a esta fecha ha sido solo construir casas y desarrollos.

"En el año 2009 se acabó; no hay ya urbanización en América Latina. Se cerró, y lo que hay es crecimiento urbano, que es una cosa totalmente distinta. Entonces, se cierra una era y hay otra totalmente distinta", aseguró.

Cerca de 260 millones de personas en América Latina (o el 50 por ciento de la población) viven en aproximadamente 198 ciudades grandes o "importantes". Esto significa que se ha concentrado a la población en las metrópolis, pero sin planes de crecimiento o acomodo de alguna manera, generando desigualdad y pobreza.

"Podría llegar un poquito más alto en el 2030, pero nunca llegaremos al 100 por ciento de la población en las ciudades. Aunque sí la mayoría, poco más de la mitad vive en las ciudades, y en esas ciudades se genera la mayor proporción del Producto Interno Bruto (PIB) y tienen a la mayor parte de la población, entonces hay un tema demográfico y hay un tema económico", consideró.

Esto significa, de acuerdo con Jardón, que el problema no es que haya personas "sin techo", sino que existen personas con techo pero que viven en situaciones precarias.

Y aunque estas personas tienen un techo, sufren por falta de acceso a servicios públicos de calidad, a la educación, y a un trabajo digno, entre otros derechos básicos.