Jabalíes visitan plaza comercial

Protección Civil de Monterrey y Profepa llevaron a los tres animales de regreso a su hábitat, en la Sierra de Picachos.
Se refugiaron bajo una escalera del lugar, conocido como Villa Contry.
Se refugiaron bajo una escalera del lugar, conocido como Villa Contry. (Agustín Martínez)

Monterrey

Durante un largo rato, tres jabalíes mantuvieron en jaque a personal de Protección Civil de Monterrey y de la Procuraduría de Protección al Ambiente (Profepa), al hacer presencia en una plaza comercial del sur de la ciudad.

Los animalitos permanecieron desde la noche del viernes hasta la mañana del sábado agazapados bajo una escalera de concreto, hasta que fueron capturados en la mañana.

El incidente fue reportado en la plaza comercial Villa Contry, que se localiza en la avenida Revolución, casi a la altura de la calle Jardín Norte, en la colonia Jardines del Contry.

Clientes y empleados de los negocios localizados en el lugar se percataron de la presencia de los jabalíes alrededor de las 21:00 horas del viernes, por lo que pidieron la intervención de Protección Civil.

El personal arribó al lugar cuando los animalitos silvestres ya se ocultaban bajo la escalera, después de que causaran temor a algunos y fueran perseguidos por otros.

Los elementos de auxilio colocaron tarimas a manera de corral para impedir que los jabalíes se salieran, mientras esperaban a que amaneciera para que llegara el personal de la Profepa.

Ya en la mañana se hizo presente el inspector Manuel Urbina, de la mencionada dependencia federal, quien encabezó el operativo para la captura.

Con cañas de las denominadas ahogaperros y con el apoyo de los elementos de Protección Civil de Monterrey, bajo el cargo del comandante Julio Jaramillo, el inspector Manuel Urbina logró someter a los tres animalitos.

Durante largos minutos se esforzaron para llevar a cada uno de los jabalíes a la jaula especial, en la que finalmente los transportaron hacia su hábitat natural.

El personal de la Profepa condujo a la piara hacia la zona de la Sierra de Picachos, en Higueras, para descartar que estuvieran enfermos o heridos y liberarlos.

Se estableció que los tres cerdos salvajes habrían provenido del área de matorrales aledaña al río La Silla, en los límites de Monterrey y Guadalupe, y salieron en busca de agua o alimento.