Invitan a productores a 'blindar' sus proyectos de video vs demandas

El registro de una obra audiovisual tiene un costo de 228 pesos en el Indautor.
Carlos Manuel Gómez, director de la empresa.
Carlos Manuel Gómez, director de la empresa. (Gustavo Mendoza)

Guadalajara

Proteger un proyecto audiovisual puede evitar una serie de problemas por diversos motivos, como pueden ser la música, los actores o su reproducción en redes sociales.

Sin embargo, ésta parece no ser una prioridad para los estudiantes creadores de un cortometraje o una película. Por ello, especialistas recomiendan a los jóvenes realizadores a conocer el trámite y registrar sus proyectos.

Licencias y Servicios Audiovisuales (Lysa) apoya a creadores de proyectos para evitar que sus trabajos sean utilizados sin pagar los derechos correspondientes. Por este motivo, ellos conocen las faltas de los realizadores de videos para este trámite.

Carlos Manuel Gómez, director de Lysa, refiere que un joven que registra su trabajo en Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor) se puede evitar diversos problemas con su obra.

"No es sólo por los derechos que eso te puede ocasionar en el futuro y la protección que te puede generar a ti como productor, sino además porque se podrían estar violando derechos de otros en tu producción", expuso Manuel Gómez.

Como ejemplo, un cortometraje podría ganar un premio en un festival, pero por no pagar los derechos por su música podría enfrentar una demanda. O qué tal si el video es utilizado para fines que se contraponen con la ideología de los actores, ocasionando otro tipo de problemas.

Un caso similar fue el que sucedió con el largometraje Presunto culpable, en el que sus productores fueron demandados por uno de sus protagonistas aludiendo a "daño moral" por su aparición en la cinta. Al final, los creadores fueron absueltos, aunque el proceso marcó precedente.

"Ese es un caso, si pudiera decirse, complejo, pero está lo más simple que es tener el consentimiento de los actores, porque no hay una aceptación tácita sólo por decidir participar en la cinta", refiere Carlos Gómez.

Todo esto no implica que los jóvenes creadores tengan que sumergirse en una amplia burocracia o desarrollar amplios contratos. El inicio de todo blindaje es registrar la obra audiovisual ante las instancias correspondientes.

El proceso debe iniciar en la preproducción, con contratos sencillos en los que todos los involucrados estén de acuerdo con la finalidad del proyecto, que puede ir desde un cortometraje, una película o incluso un comercial.

Las bases se pueden consultar a través de la página www.indautor.gob.mx; el procedimiento tiene un costo de 228 pesos.

Lysa es una de las empresas participantes en la sección de Industria, en el marco del Festival Internacional de Cine de Guadalajara, donde coinciden productores de oficinas cinematográficas y compañías productoras en el país.