IEPS es discriminatorio e injusto: ConMéxico

Las modificaciones aprobadas carecen de sustento jurídico y técnico, entre otros, y no tienen fundamento en materia de salud pública, menciona Lorena Cerdán, directora del organismo.
No hay evidencia científica de que un tipo de producto indica directamente en la obesidad, argumentan.
No hay evidencia científica de que un tipo de producto indica directamente en la obesidad, argumentan. (Cuartoscuro)

Monterrey

El Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo (ConMéxico) que agrupa a las 46 empresas del sector de alimentos y bebidas en el país, externó su rechazo a la aplicación del IEPS (Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios) del 5 por ciento a los alimentos y bebidas que incidan directamente en el sobrepeso y la obesidad.

Desde su punto de vista, el impuesto es injusto, carente de fundamento técnico y jurídico. Además de tener un tinte discriminatorio, la primera postura sobre esto es que el concepto de “comida chatarra” no existe.

Lorena Cerdán, directora de ConMéxico, señaló que dicho gravamen carece de fundamento de salud pública, porque no hay evidencia científica que demuestre que una categoría de producto o grupo de ellas incida causal y directamente en el sobrepeso y la obesidad. Lo único científicamente irrefutable, expresó, es que son las dietas y el sedentarismo los factores que inciden en el peso corporal de las personas.

Cerdán señaló en entrevista telefónica que también es contradictorio, si se considera que 25 por ciento de la oferta de las tiendas Diconsa será gravado. Dijo que en el caso del IEPS, las categorías de productos a gravar representan el 25 por ciento del Catálogo de Productos para la Alimentación y Nutrición del Programa de Abasto Rural de Diconsa.

Éste es un impuesto al consumo, no al productor, añadió la vocera de ConMéxico, y reiteró que el uso de impuestos especiales como medidas de salud pública carece de sustento técnico, jurídico y económico, por varias razones: por ineficientes, no cumplen con el objetivo para el que se diseñan, ya que proliferan los productos sustitutos y es difícil predecir cómo los consumidores reaccionarán al cambio de precio derivado de un impuesto.

“Algunos dejarían de adquirir otros productos para seguir consumiendo los productos tasados. Son además, desproporcionados, inequitativos y regresivos, porque generan una carga desproporcionada sobre los hogares de la población de menor ingreso”, indicó.

Para Cerdán, esto es una contradicción. “Queremos saber cuál es la lógica económica de todo esto, porque va a haber consumidores afectados y nos queda claro que ésta no es la medida correcta”, puntualizó.

ConMéxico agrupa a empresa como Bimbo, Grupo Bafar, Alpura, Coca-Cola México, Del Valle, Jumex, José Cuervo, Qualtia Alimentos, Sigma, Regasa, Lala, Gruma, Grupo Herdez, Danone, Unilever, Hershey’s, Cuauhtémoc Moctezuma, Allen, British American Tabaco, Kellogg’s, Mondelêz, La Costeña, PepsiCo, entre otras.

Manufacturan y distribuyen más de 45 mil productos; cuentan con 800 plantas de producción en todo el país y tienen mil 500 centros de distribución, además de generar 400 mil empleos directos y un millón seiscientos mil indirectos.

En el ramo refresquero, Alejandra Marcos, analista financiera de la casa de bolsa Intercam, explicó que aunque las empresas de gran tamaño tendrían este impacto, para éstas no sería tan severo a diferencia de las de menor producción.

Otro cambio que podría darse es una transición hacia los productos con menos contenido calórico, comentó la especialista.

Puntos de vista

Este impuesto grava al consumo, no al consumidor, lo cual, a decir de Lorena Cerdán, directora de ConMéxico, no es una medida correcta.

Por otra parte, el golpe al sector refresquero, aunque es inminente para las grandes compañías, las pequeñas lo resentirán más, opinó Alejandra Marcos, de la casa de bolsa Intercam.

Todavía hay oportunidad de “cabildeo” por parte de las refresqueras de cara a la discusión y análisis en la de Senadores, expresó la analista.