“Hoy hablamos más de sexo, la muerte se ha vuelto un tabú”

El escritor José Luis Trueba Lara considera que el impacto del género de muertos vivientes ha cambiado los temas incómodos de la sociedad.

Monterrey

La Ciudad de México no le basta con la contaminación, sino que además es la capital mundial de los muertos vivientes, pues en el futuro que describe el escritor José Luis Trueba Lara no se podrá escapar ante esta amenaza latente. Y es que en esta nueva obra llamada Psychos, zombis y otras catástrofes (Alfaguara, 2013), Alicia, Jorge Antonio y UV se preparan para recorrer las calles más infectadas del planeta, ante los seres que buscan sangre y ante otra tribu que aparece sedienta y enloquecida.

¿Qué queda en esa etapa en que el mundo estaría llegando a su final?

El instinto de supervivencia y el ingenio con el que los chavos hacen uso de sus armas tanto tecnológicas como intelectuales, pues sobrevivir ante los zombis no es sencillo. De esta obra nos platica el autor nacido en la Ciudad de México, quien presentó su libro recientemente en Monterrey.

¿Por qué otra historia con muertos vivientes luego de Amor, zombis y otras desgracias?

La novela es una historia de muertos vivientes que es un género que respeto mucho, sobre todo el género cinematográfico, y no sólo eso, esta novela es también un gran homenaje al cine. En esta novela, que es el segundo tomo, pero que ambas son totalmente independientes, tiene una ventaja: está llena de personajes cinematográficos. Alicia, la protagonista,le debe su nombre a Alice de Resident evil; José Antonio le debe su nombre a George A. Romero.

Todos los que ahí salen, salvo los que son reales, tienen un origen cinematográfico. Y por primera vez están trabajando todos juntos.

¿De dónde le viene esta fascinación por los zombis?

Esta fascinación viene desde hace 40 años, desde que se estrenó aquí en la Ciudad de México La noche de los muertos vivientes, de George A. Romero. Me acuerdo mucho de ese estreno y durante esos 40 años he estado viendo películas de muertos vivientes hasta que un día rebosaron en novela.

Además se agregó otra especie a su novela: los psychos.

Los psychos son también muy cinematográficos. Originalmente me había propuesto que sólo hubiera zombis, pero la verdad sea dicha se coló ahí la mitad del elenco de Mad Max 2 y un cacho de Mad Max 3, y otro tanto de La masacre de Texas, ellos empezaron a entrar y acabaron por ser personajes fundamentales de la novela.

En la obra se maneja un lenguaje muy de los chavos de ahora, ¿influyó en su manera de contar esta historia?

Facebook y todos los lenguajes cibernéticos van apareciendo en la novela, y cuando empiezas a ver estos medios que usan los jóvenes para comunicarse, da igual si es el graffiti u otro, lo que estás viendo

es el surgimiento de una manera de contar historias. Y en esa medida lo empecé a usar si pensaba que ellos fueran mis lectores, pues tenía que hacer mías esas herramientas que ellos tienen. Y en ese sentido el libro está lleno de estas referencias. La primera parte del libro está llena de tweets, de SMS y cosas por el estilo.

¿Qué piensa de que ahora la cultura zombi se imponga a la de los vampiros?

Los zombis a mí me gustan por varias razones: los vampiros que también ocupan un lugar en mi corazón siempre andan de pleito con alguien, me da igual si son los vampiros clásicos a la manera de Drácula, o son ya vampiros posmo como los de roleplay, siempre tienen un enemigo preciso; en cambio los zombis son el único gran monstruo de nuestra cultura que la trae contra todo el mundo, y es la única de estas criaturas que logra destruir toda la civilización; es decir mientras Drácula se conforma con una muerta, los zombis sólo quieren muertos a todos, eso los hace muy atemorizantes.

Por otro lado, aquí este gran impacto que tiene la cultura zombi es que ha cambiado nuestros tabúes. Hace unos años nuestro tabú era el sexo, y nadie hablaba del sexo en público y nadie sabía nada, pero hablábamos mucho de la muerte, y la teníamos cerca y convivíamos con ella. Hoy que hablamos más de sexo, la muerte se ha vuelto un tabú y justo por eso cuando los jóvenes se meten a jugar a la Marcha Zombi y cuando se meten a estas películas, cuando miran Walking dead, y todo este gran furor de la cultura zombi, es probable que esté vinculado con este tabú que ellos están enfrentando, y que lo están usando como algo subversivo.