Gravámenes por predio, el próximo gran golpe

El terreno en disputa de la colonia Portales, actualmente en el abandono.

Monterrey

Especialistas en temas fiscales anticiparon que el particular que recibió una indemnización por casi 46 millones de pesos de parte del municipio de Santa Catarina tendrá que desembolsar una fuerte cantidad de dinero para cubrir el Impuesto Sobre la Renta (ISR).

Si el pago lo recibe este año, el demandante, Francisco Adell Blade, tendría que pagar poco más de 13 millones de pesos, pero esta cifra se elevaría a más de 16 millones si el recurso lo recibe en 2014, explicaron los contadores Gonzalo Ávila y Raúl Montemayor.

"Este ingreso va a ser al 100 por ciento acumulable para la persona física, y va a tener que pagar el 30 por ciento en impuestos si se realiza este año, si se lo dan en el 2014, el impuesto va a ser del 35 por ciento.

"Más o menos, si es este año serían 13 millones 800 mil pesos, si es el año que viene serían 16 millones 100 mil pesos", explicó Ávila.

En contraparte, el particular libraría el pago de otros gravámenes como el IETU y el IVA, pero perdería otra fuerte suma al momento de cubrir los honorarios de sus abogados, que de acuerdo a fuentes consultadas, podrían alcanzar hasta 20 por ciento de lo recibido.

Mientras tanto, el terreno de 24 mil metros cuadrados de la colonia Portales, cuya legal propiedad fue la manzana de la discordia, está en el abandono.

Fuentes municipales confirmaron que el predio fue restituido a propietario, Francisco Adell Blade, desde 2004, luego de que éste denunciara que fue privado ilegalmente del mismo por la administración del alcalde Alejandro Páez.

Pese a ello, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ordenó indemnizar al afectado, a fin de restituirle el daño que le generó el despojo del mismo.

MILENIO Monterrey hizo un recorrido por el lugar, que para mayores referencias, está contiguo a la avenida Manuel Clouthier, frente al Gimnasio Municipal de Santa Catarina.

La maleza y basura predominan en el predio, muestra de que no se le ha dado uso productivo.

Además, de la vitapista que en su momento fue construida por el Ayuntamiento santacatarinense, ya no quedan rastros visibles.