Gerardo Ortiz arma una gran fiesta

El cantante ofreció un buen show en la Arena Monterrey, donde se entregó por completo a sus admiradores.
El artista se entregó por completo en el escenario.
El artista se entregó por completo en el escenario. (Leonel Rocha)

Monterrey

Una gran fiesta fue la que armó Gerardo Ortiz en Monterrey.

El intérprete de corridos ofreció la noche del sábado un exitoso concierto en la Arena Monterrey donde cantó con banda, grupo norteño y hasta con mariachi.

Fue en punto de la medianoche, y tras un problema de audio que paralizó a la producción, cuando el originario de Pasadena, California, subió al escenario ubicado en el centro del lugar y curiosamente diseñado en forma de cruz de la misma manera que Jenni Rivera realizó su último concierto.

Al ritmo de "El Mono Verde", Gerardo, vestido en su totalidad de negro, comenzó con los festejos en donde el público se le entregó de principio a fin. Cada tema era ovacionado por los presentes, mientras el representante del género regional mexicano complació a todos los presentes.

"¿Cómo está mi gente de Monterrey?, ¿listos para divertirnos?... ¡a comenzar a pistear!", fueron las palabras con las que saludó a sus admiradores.

"¿Quieren corridos o canciones?", preguntó Gerardo Ortiz en diversas ocasiones a los presentes, quienes de inmediato le contestaron que preferían los corridos, siendo su éxito "Dámaso", uno de los más ovacionados de la noche.

El cantante se hizo acompañar por su banda sinaloense integrada por 16 músicos y su norteño banda de 4 integrantes, para interpretar sus clásicos temas románticos como "Mañana voy a conquistarla", "Amor confuso", "Mujer de Piedra".

Pero sus clásicos corridos fueron los que más prendieron a sus fanáticos como "Dámaso", "Cara a la muerte entre otras".

La producción fue un escenario central con cuatro grandes pasarelas, una de ellas más larga de lo normal, en forma de cruz, mientras cuatro gigantescas pantallas en forma de pirámide se podía ver en la parte superior de la arena.

Gerardo recibió varias muestras de cariño por parte de sus fanáticas, como flores, cartas, algunos sombreros y hasta prendas íntimas volaron al escenario, mientras el cantante tomó varios celulares de los asistentes de las primeras filas y se tomó "selfies" para el recuerdo.

De las sorpresas de la noche fueron los duetos que realizó con Régulo Caro, pero el más esperado fue el realizado con su hermano menor Kevin Ortiz, que ocasionó la locura entre las presentes.

La velada comenzó en punto de las 21:00 con la presentación de Elías Medina, media hora después el joven Luis Coronel que comenzó a enloquecer a los presentes.

FIESTA EN EL CAMERINO

Al término de su presentación Gerardo Ortiz organizó una pequeña fiesta con su equipo de trabajo para festejar el éxito en la Arena Monterrey.

Al sonido de mariachi y algunas bebidas fue como Ortiz y compañía brindaron por espacio de poco más de dos horas.

Algunos seguidores decidieron esperarlo en el exterior de la Arena Monterrey.