Fuerza Civil interviene para recuperar la FNSI

El secretario general de Gobierno, Felipe González Alanís ofreció a la nueva directiva resolver la toma de las instalaciones que están en manos de integrantes de la planilla anterior.
Los elementos de la corporación estatal se desplegaron en las calles aledañas.
Los elementos de la corporación estatal se desplegaron en las calles aledañas. (lLeonel Rocha)

Monterrey

Una fuerte movilización policiaca por parte de elementos municipales y de la Fuerza Civil, en el centro de la ciudad, fue lo que provocó una protesta encabezada por la Federación Nacional de Sindicatos Independiente, cuya nueva mesa directiva pretendía tomar las instalaciones.

Un centenar de trabajadores, comandados por el secretario general, Manuel Aguilar, arribó hasta el sindicato para exigir a los integrantes de la planilla anterior encabezada por Antonio Tapia, abandonar el sitio, el cual según ha manifestado está tomado de manera ilegal.

Los manifestantes partieron desde la explanada de la Torre Administrativa, donde pidieron hablar con autoridades estatales.

Al no ser atendidos, se dirigieron al sindicato ubicado en el cruce de Isaac Garza y Galeana, que ya estaba resguardado por los elementos de Fuerza Civil

La movilización de los uniformados ocasionó el cierre total de la calle Isaac Garza.

Después de recibir una llamada, aparentemente del Secretario General de Gobierno, Felipe González Alanís, el Secretario General del Sindicato suspendió la protesta y retiró del sitio al resto de los trabajadores.

Una hora después, Manuel Aguilar confirmó haber hablado con Felipe Gonzalez Alanís, quien se comprometió a resolver la situación y les solicitó no caer en provocaciones.

Finalmente, los protestantes se reunieron en privado y las calles aledañas al sindicato permanecieron resguardadas por los uniformados.

La nueva mesa directiva acusa al ex secretario Antonio Tapia de tener porros armados y pertrechados en las instalaciones de la Federación que no les permiten tomar posesión a pesar de haber sido nombrados y reconocidos por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.

Tapia, quien es afín al ex secretario general, Jacinto Padilla Valdés, quien cumplirá pronto dos años en prisión acusado de secuestro, ha manipulado a empleados y agremiados.

Se le acusa también de malversar fondos del sistema de retiro de los agremiados.

"El señor Tapia Martínez ha venido engañando a distintas empresas para desviar cuotas sindicales e incluso tener su apoyo; ha mentido abiertamente a una gran cantidad de trabajadores sobre el estado de las cuentas del sindicado y se ha negado a reconocer la toma de nota legalmente otorgada por la Secretaría del Trabajo", señaló Manuel Aguilar el pasado 18 de mayo cuando presentó a la nueva directiva del FNSI.

Presencia en la entidad

Los sindicatos que representa el FNSI agremian a empleados empresas entre ellas Celestika, Denso, LG, Samsung, Panasonic, General Electric, y las industrias maquiladoras.

El organismo tiene aproximadamente 2 mil contratos y la mayoría de sus agremiados pertenecen a la industria maquiladora, por lo que tiene una importante presencia en la entidad.

La recaudación del FNSI, entre cuotas sindicales y las aportaciones al Fondo de Previsión Social son de 120 millones de pesos anuales. Asimismo, sólo el 30 por ciento son de las cuotas y el restante es del supuesto ahorro que los trabajadores recibirán en su retiro.

Nexo delictivo

Jacinto Padilla Valdez, ex secretario y quien es apoyado por Antonio Tapia que mantiene tomadas las instalaciones sindicales, está acusado de la privación de la libertad del abogado Eliasiv Anarcasis Flores Fernández, por lo que se encuentran recluido en una prisión federal del estado de Chihuahua.

El profesionista laboraba para el FNSI y nunca se pidió un rescate por él. Los hechos ocurrieron en 2011, cuando el plagiado tenía 22 años de edad.

El entonces director jurídico del sindicato, Eduardo Flores es el padre de la víctima y tenía diferencias con el líder encarcelado debido al manejo de los recursos del fondo de pensiones a su cargo.

En su denuncia, Flores afirma que Padilla Valdez y el entonces tesorero Gerardo Ibarra Ruiz pretendían perpetrar un levantón en su contra, pero en su lugar la víctima fue su hijo, quien laboraba en el área jurídica del hospital Santa Cecilia.