REPORTAJE | POR JAVIER SEPÚLVEDA

Fervor guadalupano al límite

Escaparate

La noche del 11 de diciembre concentra en la Basílica a miles de seguidores de la devoción a la Virgen Morena que le llevan velas, cánticos y lo más valioso: su fe.

El 12 de diciembre es una fecha que pone en marcha el rostro religioso de los mexicanos.

La efeméride de la Virgen de Guadalupe no sólo simboliza a la imagen católica más popular y adorada de México, sino que activa también uno de los ritos religiosos más fervorosos del mundo, por la intensidad con que lo viven millones de creyentes que desfilan por las iglesias guadalupanas de todo el país.

Los antropólogos se refieren a él como el reflejo más nítido del sincretismo, porque amalgama los ritos precolombinos de danzas rituales al ritmo de tambores y adornos emplumados con el culto a la adaptación mexicana de la Virgen María.

Bien ganada tiene Guadalupe su identificación como "Patrona de México"