Felicidad, activo vital en ecosistema de bienestar

Bajo el concepto de la psicología positiva, fomentar este sentimiento resulta en mayor creatividad y por ende, se incrementa la productividad
Programas de capacitación académica y creación de espacios adecuados, líneas de acción del plan.
Programas de capacitación académica y creación de espacios adecuados, líneas de acción del plan. (CARLOS RANGEL)

Monterrey.-

La felicidad en Monterrey siempre ha sido un concepto relativo y en ocasiones difícil de definir. De ahí que la creación de un instituto que estudie la felicidad es algo que no pasa desapercibido. En el caso de la Universidad Tecmilenio, desarrollar planteamientos sobre cómo mejorar el nivel de bienestar de sus estudiantes, además de realizar investigación sobre el tema, es algo que en su opinión la ciudad necesita.

Con la creación del Instituto de Ciencias de la Felicidad, único en su tipo en el país, no sólo se buscará aplicar los conocimientos de la psicología positiva en sus estudiantes, sino además expandir el modelo de vida e iniciar investigaciones sobre el tema de la felicidad.

Se pretende aportar herramientas a sus estudiantes para que puedan vivir plenamente, vivir lo que llaman la psicología positiva y expandir el conocimiento científico de la rama a otras escuelas e industrias, y el desarrollo de investigación.

“La psicología positiva es el estudio científico de los elementos que les permiten a las personas y a las comunidades vivir plenamente. Enfatizo la parte científica aunque no es la única fuente de conocimientos sobre la felicidad, tenemos tradiciones milenarias, espirituales y culturales”, expone Margarita Tarragona Sáez, directora del centro.

El estudio de dicho estado, elusivo a veces, ha cobrado relevancia a partir de los últimos cinco años aproximadamente. Si bien las ciencias sociales ya han cultivado el campo en conceptos como calidad de vida, estudiar la felicidad es un tema de amplio alcance.

La norma la puso el país de Bután, cercano al pensamiento budista, pero que vive en una dictadura. En 1972, su rey estableció el término de Felicidad Nacional Bruta, por encima del Producto Interno Bruto (PIB) que en las naciones occidentales en un indicador relevante. El instituto además, ofrecerá la Maestría en Psicología Positiva Aplicada.

“Queremos formar un ambiente de estudio y el trabajo regido por los principios que contribuyan a la felicidad de las personas, no sólo plantearlo teóricamente sino plantearlo como una forma de ser”, señala la catedrática.

Si bien en Nuevo León ya existen esfuerzos que se enfocan en medir la calidad de vida de los ciudadanos -la Universidad de Monterrey emprendió un esfuerzo sobre el tema hace unos años- se pretende que el alcance del instituto sea mayor, pues además de ser un modelo educativo y de vida dentro del Tecmilenio, el fin es ofrecer distintos grados de asesoría sobre bienestar y felicidad a colegios y empresas que así lo requieran.

“Plantear servicios a otras escuelas y organizaciones que quieran desde una charla o una consultoría basadas en las ciencias del bienestar. Estamos emocionados porque apenas arrancamos el instituto y ya tenemos diversas peticiones”, menciona Tarragona Sáez.

El sector empresarial también tiene interés en estudiar y aplicar la psicología positiva en sus empleados.

“Las investigaciones indican es que este bienestar emocional redunda en mejor desempeño académico y laboral”, dice.

Raúl Gutiérrez Muguerza, presidente del consejo de administración y director general de Deacero, refiere que el bienestar en los empleados ha formado parte de los objetivos de la empresa, pues consideran la felicidad como uno de sus activos más importantes.

“Se cuida bastante, es el activo más importante, es el recurso humano porque son los responsables de que las cosas se hagan; lo que siempre hemos visto es que una de las maneras de mantener la felicidad es dándoles retos, responsabilidades y exigiéndoles lo justo”, expuso.

Como experiencia de vida, Maricruz Arrubarrena, directora comercial de Kidzania, afirma que un empleado feliz siempre dará su cien por ciento a la empresa.

“Es un trabajo en conjunto, porque las empresas tienen que lograr y encontrar mayor empoderamiento de sus empleados hacia sus marcas. No sólo es el tema de un salario económico, es el tema de abrir sus puertas, escuchar a sus empleados, escuchar sus necesidades, estamos más tiempo en el trabajo que en la casa”, indicó.

Con información de Daniel Anguiano y Alejandra Mendoza.