Familiares de los enfermos también reciben apoyo

Al-Anón es un grupo de autoayuda enfocado a quienes conviven diariamente conaquellas personas que tienen un desorden en su manera de tomar.
Al igual que en AA, Al-Anón se basa en compartir experiencias.
Al igual que en AA, Al-Anón se basa en compartir experiencias. (Archivo)

Monterrey

A pesar de que en Nuevo León las estadísticas señalan que existe un gran consumo de alcohol y un grave problema de alcoholismo, las personas que viven con un enfermo alcohólico pasan por un "infierno" por miedo a aceptar la situación y pedir ayuda.

Una persona que es miembro de los grupos Al-Anón nos comparte su experiencia e invita a aquellos que tengan un familiar o amigo con problemas con su manera de beber, se acerquen al grupo y encuentren la paz y tranquilidad.

¿Cuándo surge Al-Anón?

Esta agrupación surgió hace 64 años, en Nueva York, en Estados Unidos, enseguida de haber nacido Alcohólicos Anónimos empezaron los grupos de autoayuda Al-Anón, luego viene a México hace 45 años y en el país estamos teniendo cerca de 4 mil grupos en todo el país.

¿Quién lo funda?

La esposa de Bill W., que fue el fundador de AA, la señora Lois, fue quien inició junto con la señora Ann, y empezaron a comentar que quizá ellas también necesitaban ayuda.

En Nuevo León tenemos cerca de 50 grupos, estamos hablando de unos 500 miembros.

¿Para quién es Al-Anón?

Al-Anón es para cualquier familiar o amigo que se haya visto afectado

por la manera de beber de una persona, también apoya a los adolescentes que son de los 12 a los 18 años con los grupos Alateen, y de 19 años en adelante con los grupos de hijos adultos.

¿Usted por qué llegó a la agrupación?

Mi llegada a Al-Anón fue porque conviví con una madre alcohólica, después me caso con una persona que tiene problemas con su manera de beber, yo no entendía que el alcoholismo es una enfermedad, y por esta manera mis emociones se fueron complicando, me fui volviendo neurótica, nerviosa, gritona, con muchos miedos, con mucha descon_anza, y no me di cuenta que estaba emocionalmente poniéndome mal cada día, hasta que por _n una persona de Alcohólicos Anónimos me dijo que la familia necesitamos más ayuda a veces que las mismas personas que están bebiendo; yo asistí a un grupo de Al-Anón y ahí es donde he encontrado la paz y la tranquilidad.

Al existir un grave problema de alcoholismo ¿por qué es tan poca la gente en Al-Anón?

Siento que la mayoría de las personas lo que quieren es que su familiar deje de beber, no consideran que el alcoholismo es una enfermedad y tampoco consideran que la familia se ha visto afectada, piensan que si el familiar deja de beber las cosas se van a solucionar, y realmente quienes debemos de empezar a buscar la ayuda somos la familia porque estamos muy afectados y a veces nosotros mismos provocamos que el familiar vuelva a recurrir al alcohol.

¿Hay cierto estigma social de 'no voy a un grupo por el miedo al qué dirán'?

Sí, creo que sí, la gente generalmente tiene mucha vergüenza de tener un familiar alcohólico, y por esa misma razón van con mucho temor a buscar la ayuda, de hecho nuestra agrupación es anónima, solamente lo único que interesa es que las personas digan que tienen un familiar enfermo, es el único requisito para estar ahí, sin embargo hay personas que se cambian el nombre, que llegan con anteojos, con pelucas, recurren a los grupos que están establecidos en iglesias para cuidar mucho su anonimato; pero bueno, no podemos tapar el sol con un dedo, toda la familia, todos los vecinos, saben que tenemos una persona con problemas de alcohol en casa y nosotros queremos ocultarlo.

¿Hay algunos indicios para entender que uno ya necesita acercarse a estos grupos?

Sí, el principal es cuando ya no sabes qué hacer, yo generalmente digo 'no sabes si quedarte parada o correr', porque la verdad es que nos paraliza el miedo, la frustración, el saber que hagas lo que hagas no puedes ayudar a tu enfermo alcohólico; ahora bien, también resulta que todo lo que hacemos nos va distanciando en la comunicación con nuestro familiar, nos va haciendo que tengamos mucho temor, y nosotros mismos vamos fabricando una historia en nuestra cabeza, que en el momento en el que tú ves que aquella persona abre el refrigerador y toma una cerveza, ya tu mente empieza a pensar 'ya es viernes, va a beber hoy, va a beber mañana, se va a gastar el dinero, se va a ir con los amigos, a lo mejor choca, a lo mejor lo asaltan, lo golpean, y entra un pánico con la familia, entonces ahí es donde ya puede uno darse cuenta que andas mal.

¿Cuál sería la invitación para que la sociedad se acercara a este tipo de agrupaciones?

Mi invitación real es que la familia necesitamos mucha ayuda, necesitamos entender primeramente que el alcoholismo es una enfermedad y que la familia no somos los indicados para lograr un cambio de actitudes y juicios, tanto en la familia como en el enfermo alcohólico.

Yo les convoco a que asistan a un grupo, porque ahí aprendemos simple y sencillamente que hemos llevado una vida ingobernable, que nuestra autoestima se ha ido al suelo, que necesitamos tener valor para tomar decisiones, que necesitamos aprender a poner límites, a nosotros mismos y a nuestros familiares.