Falta de papelería complica combate contra gusano descortezador

Que algunos dueños de hectáreas no cuenten con papeles que los acrediten como propietarios impide que los recursos del Gobierno Federal les sean entregados, informó Fernando Galindo. 
Gusano descortezador.
En el 2006 ya se había registrado una plaga similar. (Especial)

Monterrey

La recuperación de las zonas afectadas por el gusano descortezador se ha visto detenida por la falta de regularización de la tenencia de la tierra, ya que muchos productores no cuentan con papeles que los acredite como dueños de hectáreas y esto impide que el Gobierno Federal les entregue recursos para combatir la plaga.

El diputado local del PRI, Fernando Galindo, quien representa a municipios rurales del sur del estado, dio a conocer la problemática de las zonas que actualmente son afectadas por esta plaga, principalmente en la sierra de Santiago.

Explicó que pese a que la Comisión Nacional Forestal (Conafor) ha liberado recursos a los productores, muchos de estos no han podido hacer uso de los mismos al no poder comprobar legalmente que son dueños de las hectáreas afectadas de bosque.

"La Conafor, acaba de iniciar un programa para inyectarle recursos para que la gente haga la sanidad forestal... pero tenemos un grave problema, que la tenencia de la tierra representa un obstáculo porque donde se le tiene que aplicar dinero y la gente no tiene papeles que jurídicamente demuestren que son de ellos, es un impedimento para que el gobierno le meta esos recursos", explicó el diputado local del PRI.

Agregó que para inicios de año estarán arrancando una asociación civil que ayudará a que estos recursos fluyan entre los productores, y cuyo modelo ya fue utilizado en el año 2006 en una situación de plaga similar.

"Nosotros estamos proponiendo ahora en el mes de enero echar a andar un organismo ciudadano que se llama Comité de Saneamiento y Sanidad AC, que es una organización que nosotros creamos en el 2006 y que contuvimos las plagas mediante ese comité.

"Si una persona no tiene papeles, nosotros hacíamos el trabajo y el gobierno nos daba el dinero a nosotros, dado que no se lo podía entregar directamente al productor por no tener documentos".

Incluso señaló que sería la Universidad Autónoma de Nuevo León quien podría vigilar la aplicación de los mismos recursos para evitar malas aplicaciones o desvíos.

"Estamos proponiendo una mesa de trabajo para que se supervise la aplicación de ese dinero por la Facultad de Ciencias Forestales, ahí hay especialistas que nos van a apoyar con esta actividad".

Fernando Galindo explicó que la afectación es actualmente de 9 mil hectáreas de bosques y se requieren 60 millones de pesos en una primera etapa para el combate a la plaga y el saneamiento de las zonas dañadas.