ENTREVISTA | POR GUSTAVO MENDOZA LEMUS

Javier Rodríguez Limón Tutor del Programa de Fotografía Contemporánea

El modelo educativo, impulsado por el Consejo para la Cultura y las Artes, inició en 2010 en Monterrey y ha sido replicado en la Ciudad de México, Hermosillo y Pachuca, adecuándose al sitio donde se realice.

“Espacios como la Adolfo Prieto deben defenderse”

El fotógrafo indicó que el éxito radica en la dimensión discursiva.
El fotógrafo indicó que el éxito radica en la dimensión discursiva. (Especial)

Monterrey

El Programa de Fotografía Contemporánea (PFC), que iniciara en Monterrey hace tres años, es hoy un modelo educativo que se ha replicado en el centro y noroeste del país.

Bajo el apoyo del Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León (Conarte), el proyecto ha ofrecido alternativas a los creadores de imágenes para desarrollar los nuevos modelos discursivos, aquellos que con una fotografía permiten expresar las motivaciones del siglo XXI.

Javier Rodríguez Limón, uno de los tutores del proyecto, expresó en entrevista, que ya se tiene programada la cuarta edición del PFC para la ciudad, donde un elemento importante será que se realice en las instalaciones de la Escuela Adolfo Prieto del Parque Fundidora.

Esta observación del fotógrafo llega luego de la polémica suscitada esta semana por un posible cambio de vocación en las instalaciones de la extinta compañía de Fierro y Acero de Monterrey, que datan de 1926, pues se pretende convertirlas en oficinas de la Secretaría de Desarrollo Social del estado (Sedesol), situación que ha desencadenado una serie de protestas y llamados a la autoridad para mantener la orientación de la escuela.

Por ello, Ramírez Limón mantiene su apoyo y respalda las acciones de los artistas y creadores, quienes han llevado a cabo protestas pacíficas para defender el espacio cultural, incluyendo la recolección de firmas, pues considera que este sitio es perfecto para el impulso de propuestas educativas, pues permite la producción artística, el ejercicio crítico y la reflexión.

¿Habrá Programa de Fotografía Contemporánea para este 2014?

Sí, el PFC cuarta edición está ya programado, en un par de meses se anunciará la convocatoria.

¿Se ha comunicado si seguirá en la Escuela Adolfo Prieto, o la sede no es tan importante para el correcto desarrollo del PFC?

Sigo pensando que el PFC se implementará de nuevo en las instalaciones de la Escuela Adolfo Prieto, un espacio ideal para el desarrollo de este tipo de propuestas educativas. La escuela no sólo es importante para el PFC en particular, lo es para toda la comunidad artística.

En una sociedad afectada en años recientes por la violencia y la inseguridad, la existencia de espacios que permitan la producción artística, la reflexión y el ejercicio crítico me parece fundamental. Deben por supuesto ser defendidos y apoyados.

En tres años, el Programa de Fotografía Contemporánea ha sido un ejemplo, incluso sé que se ha buscado replicar en otros estados, ¿nos pudiera hablar un poco de ello?

Los tres PFC desarrollados en Monterrey han probado su éxito, son ya 50 participantes que han cursado el programa.

Este modelo educativo migró primero al Centro de las Artes de Hidalgo y luego al Gimnasio de Arte y Cultura en la Ciudad de México.

Actualmente inicia en Hermosillo el PFC Noroeste de México y el 20 de enero da inicio la segunda edición del programa en Pachuca.

¿Cuál consideraría que es el éxito del programa?

El programa se ha adecuado a las necesidades del lugar donde se implementa. No es un programa que imponga una modalidad o tendencia de la práctica fotográfica. Por el contrario, da seguimiento a las motivaciones e intereses expresados de quienes lo cursan. Por otro lado, el trabajo, experiencia y compromiso de sus colaboradores garantizan el buen desarrollo del programa.

¿Qué necesidades se observan en el campo actual de la fotografía, a las que el PFC podría dar solución?

Pienso que la necesidad de aclarar la dimensión discursiva de una imagen y su relevancia en la cultura son tópicos que el PFC ha intentado abordar en todo momento. Dos tópicos, por cierto, que no pueden dejarse de lado ni en la producción, análisis y circulación de la imagen en la vida contemporánea.