Enforcer, lo nuevo de lo viejo

La banda sueca de 'speed' y 'heavy metal' transportó la esencia de los 80's a un concierto que se realizó en un bar de Barrió Antiguo.
Enforcer abrió su actuación con el tema Destroyer, despertando a su público, quienes en su mayoría acababan de llegar al recinto después de su jornada laboral
Enforcer abrió su actuación con el tema Destroyer, despertando a su público, quienes en su mayoría acababan de llegar al recinto después de su jornada laboral (Fátima Ayala)

Monterrey

Un día común a mitad de semana, el mítico bar La Tumba olvidó por una noche la sosegada trova que acostumbra, para recibir a un grupo de metaleros con sus chalecos de mezclilla y pantalones de cuero bien puestos.

Se trató de un estrepitoso concierto encabezado por Enforcer, una banda sueca que trae una propuesta nueva de lo viejo, así es, su sonido es característico de la vieja escuela pero tan nuevo como el grupo, que apenas se formó en el 2004 y cuyo primer álbum vio la luz en el 2008.

En esta ocasión dos pendones a los costados del escenario con la leyenda "From Beyond" daban a entender que el motivo de esta gira que los trajo a pisar tierras regiomontanas es promocionar su más reciente producción discográfica.

Enforcer abrió su actuación con el tema Destroyer, despertando a su público, quienes en su mayoría acababan de llegar al recinto después de su jornada laboral, y aunque cansados de todo el trajín de este martes, movieron sus cabezas siguiendo el compas de la batería y su doble bombo, a cargo de Jonas Wikstrand.

Olof Wikstrand también dio todo de sí y de su voz, siendo acompañado de Joseph Tholl en la guitarra y un enérgico bajista de nombre Tobias Lindkvist. Sin escatimar energía, los suecos continuaron acelerando el ambiente y sin frenos, provocando que con canciones como Undying Evil y Mesmerized by Fire, se convocase al emblemático slam, que no podría faltar en ningún concierto.

Unos caían al piso, otros eran elevados sobre la multitud, pero todos se veían contentos de estar ahí, por lo que el vocal de la banda agradeció la energía que estaban recibiendo del público. "Thank you everybody, you are fuckin wild!", gritó el rubio Olaf, a lo que el resto respondió con gritos y halagos.

Casi para finalizar el show interpretaron una canción de sus producciones pasadas cuyo nombre es Katana, sin embargo a los mexicanos les pareció mejor sustituir este instrumento marcial por una bebida embriagante, la caguama, coreando así la canción, acto tomado a gracia por los suecos.

Temprano, alrededor de las 23:30, concluyó el concierto y de manera muy accesible, Enforcer repartió autógrafos a sus fans, con quienes también se tomó algunas fotos, lo mismo hicieron los integrantes de Warsenal, una banda canadiense que se encargó de abrir el concierto y que también hizo un muy buen papel.