Difieren especialistas sobre la apertura de las reuniones

A tres semanas del inicio de los trabajos, que se trasmiten mientras la aplicación Periscope, politólogos de dos universidades dan su opinión sobre este ejercicio.
En el presente proceso se ha presumido de transparencia.
En el presente proceso se ha presumido de transparencia. (Archivo)

Monterrey

La publicidad en las reuniones de transición tiene su lado positivo para algunos especialistas, mientras que para otros pareciera más una continuación de la dinámica de campaña que no termina de fraguar.

A tres semanas del inicio de los trabajos, que se trasmiten mientras la aplicación Periscope, politólogos de dos universidades dan su opinión sobre este ejercicio.

La transparencia en las reuniones de transición más que ventajas a los ciudadanos, obligan a los funcionarios salientes y a quienes pudieran entrar a la administración pública a estar bajo la constante vigilancia de la sociedad, consideró Jesús Cantú Escalante, ex consejero del IFE y catedrático del ITESM.

Dijo que la transición de las reuniones no es vista o seguida por muchas personas como en su momento fue la campaña de Jaime Rodríguez Calderón, pero sÍ constituye un acicate importante para quienes en ellas participan.

"En el mejor de los casos son 200 o 300 personas las que observan, pero creo que es muy importante en el ejercicio del Gobierno, sobre el ejercicio de la autoridad, porque el hecho de que todos los que están participando en este proceso de transición sepan que pueden ser directamente seguido por cualquier ciudadano interesado, académicos o expertos cambia totalmente.

"Soy un convencido de que la publicidad de los actos públicos transforma el ejercicio de la función pública y ese es un gran paso que se ha dado y creo que va a tener un impacto en el ejercicio de gobierno", dijo.

Señaló que esto pudiera repercutir en también en los ciudadanos, que deben aprovechar estas herramientas para estar al tanto de lo que sucede y ejercer la presión necesaria para garantizar el buen actuar de las autoridades.

"Para que esto alcance su máximo potencial, tiene que hacer una respuesta ciudadana, a partir de que se le esté dando seguimiento, de que empiece a haber reacciones, comentarios, no estábamos acostumbrados a ir conociendo paso a paso, ahora sabemos que por ejemplo hay un déficit del que no se había informado", afirmó.

Cantú Escalante destacó que es necesario que esta máxima publicidad trascienda a la transición y se quede como un ejercicio constante de gobierno.

Sin embargo, para Lourdes López, de la UANL, esta publicidad aun no rinde todos los frutos esperados y pareciera más una prolongación de las dinámicas de campaña del "Bronco".

Dijo que ante todo la transición debería ser un proceso entrega recepción en el que además de ser público debe estar completamente documentado con todas sus formalidades.

"Aunque la discusión que se da es pública no tienen porque comentar los que se van con los que llegan como es que deberían hacerse las cosas, y en esa lógica este proceso de transición me parece que es una prolongación de la campaña.

"Ir a las oficinas, pedir informes y no estar en una mesa cuadrada discutiendo, sigue siendo una parte de la parafernalia de la política", dijo.

López señaló que los hechos que se han ido conociendo en la transición ya "abrieron una ventana" de lo que podría ser una parálisis administrativa y pública, porque pareciera que los funcionarios actuales no están haciendo más que decir lo que ya no pueden hacer.

"No cuestiono que sean evento públicos, pero no queda claro que en base a estos eventos se estén estudiando el estado que guarda la administración pública o estén tomando conocimiento de esa situación. No queda claro que en estas mesas publicitadas quede claro eso.

"Hay un propósito de transparentar pero no hay novedades sobre la agenda de lo que se deja, y el estado en que se dejan las cosas" dijo.