Desfile deja un saldo de contrastes a zona centro

Aunque el domingo más de 250 mil personas visitaron el primer cuadro de Monterrey, no todos los comerciantes corrieron con suerte, pues algunos de ellos tuvieron que cerrar sus tiendas por nulo ...

Monterrey

El desfile navideño estilo neoyorkino de Monterrey dejó una estela de contrastes a los vendedores formales del primer cuadro.

Ante el gentío que atiborró las avenidas y calles para ver el Desfile Navideño 2013, unos locatarios se las vieron negras y tuvieron que cerrar sus negocios, aunque otros más afirman que parecía una réplica del Buen Fin ya que se incrementaron sus ventas.

Así de divergentes fueron las opiniones de los comerciantes del Centro de Monterrey que se vieron afectados, los primeros, o igual festejaron por sus altas ventas, los segundos.

La festividad decembrina no sólo se pudo ver con colosales figuras de plástico volando por Monterrey, sino además, por basura, estructuras, gradas, vallas y baños públicos de plástico por las principales calles y avenidas del corazón de Monterrey, que paulatinamente fueron retiradas.

Una de las encargadas de un negocio de cosméticos por la avenida Juárez y 5 de Mayo relató que el domingo su venta fue nula y advirtió que se debió haber informado a los comerciantes para que extremaran precauciones y pudieran abrir más tarde.

"La gente empezó a meterse a los restaurantes y a comprar, pero como no nos avisaron antes, los negocios cerraron temprano.

"Lo correcto era que hubiera habido más información para que en lugar de cerrar a las 17:00 citar a los empleados a las 15:00 de la tarde y cerrar a las 20:00 horas, porque cuando terminó (el desfile), había un chorro de gente y los negocios cerrando, pero los restaurantes a reventar", dijo Olga.

La comerciante señaló que durante el desfile, algunos de los locatarios del centro de Monterrey optaron por cerrar las tiendas, pues no había movimiento dentro de los negocios.

Los paseantes eran muchos, pero ninguno de ellos quería comprar, pues a lo que iban era a ver el desfile, según comentó una más de los oferentes que se vio afectado este domingo.

"La gente estaba más enfocada en el desfile, no le hacían caso a los negocios, estaban más interesados en el evento, pensaba que venían a comprar, pero no vendimos nada, nos fue mal", dijo la encargada de un negocio.

Con ella concordó una locataria de ropa y calzado, pues señaló que las ventas no correspondieron al tumulto de paseantes.

"La gente compraba, pero no era equivalente a la que vino aquí al Centro", dijo la empleada de ropa sobre la avenida Juárez.

Pero no a todos les fue mal con el desfile navideño organizado por el municipio de Monterrey, pues la encargada de una tienda de ropa sobre la avenida Juárez, Estefanía Álvarez, contó que las ventas se incrementaron.

"Bastante, muchísima gente, nos fue muy bien, venían a comprar, sí venían a comprar, unos ya venían con sus aguinaldos, pero sí hubo muchísima gente, demasiada, era como si fuera o parecía el Buen Fin", relató Estefanía.

Un día después del desfile los comerciantes sólo platican cómo les fue en la feria, y aunque ya no hay globos gigantes volando por el cielo regio, aún se puede ver parte del desfile dominical.

Por las calles aún se observan vayas y estructuras de metal con las que se acordonó el área de los paseantes; algunas gradas siguen ahí, aunque ahora nadie se pelea por un lugar en ellas, y algunos baños portátiles siguen olvidados por las calles del centro.

Y claro, la basura no puede faltar. Las principales calles y avenidas del primer cuadro de la ciudad de Monterrey lucen sucias no sólo por los residuos tirados en el suelo, sino por los montones de bolsas llenas de deshechos que no han sido levantados aún. Todo ello por la visita de los regiomontanos.