Deja NL top "ten de robo" a transporte de carga

Sin embargo, el informe de la compañía de seguridad logística considera que las carreteras que comunican a la entidad con Tamaulipas aún son de alto riesgo debido a la delincuencia.
Archivo Milenio
(Carlos Rangel )

Monterrey

Por primera vez en lo que va del presente año, Nuevo León abandonó los primeros sitios de la lista de entidades más riesgosas para el transporte de carga, esto según el reporte trimestral de la firma de seguridad logística FreightWatch International.

En una comparación anual, Nuevo León tuvo una reducción dramática en los casos de robo a transporte de carga, pues de presentar 63 casos en el tercer trimestre de 2012, en el mismo periodo de este año la firma no reportó casos.

No obstante, señaló que las carreteras que vinculan al estado con el vecino de Tamaulipas siguen siendo consideradas de alto riesgo, principalmente porque los narcobloqueos son frecuentes.

En aquel entonces, el grado de peligrosidad que se le adjudicaba a la región era de severo, incluso, durante todo 2012 se ubicó siempre dentro los primeros diez lugares con más robos a transporte de carga, de acuerdo a la compañía.

Al concluir el año pasado, la firma obtuvo un registro de 219 atracos a transporte de carga, lo que significó grandes pérdidas para la industria mexicana.

"El robo de carga es una grave amenaza en la cadena de suministro de la industria mexicana, las pérdidas anuales estimadas son de billones de dólares. La región de Monterrey, Estado de México, el Distrito Federal, Puebla, presentaron el mayor nivel de incidentes de robo a transporte de carga al igual que el año anterior (2011)", indicó.

En el documento, la compañía explicó que entidades como Querétaro y Tlaxcala se incorporaron a la lista de los estados más peligrosos para los transportistas.

Y aunque en el reporte correspondiente a los primeros tres meses del año, la firma explicó que no obstante Nuevo León no aparecía en la lista de los diez estados con más incidentes, la zona no dejaba de ser considerada como de "alto riesgo".

Lo anterior lo atribuía el menor registro de casos a la falta de denuncia de los transportistas, por desconfianza ante las autoridades.

Al concluir el primer tercio de 2013, FreightWatch International relató en su reporte que en ciertos estados de la República Mexicana, entre los que se encontraba Nuevo León, se detectó un incremento en el robo a transportes de carga de entre 5 y 9 por ciento en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Para los siguientes tres meses, que completaron la primera mitad de 2013, la empresa especializada en seguridad logística detectó que en Nuevo León hubo 16 casos de atracos a transporte de carga, colocando a la entidad entre los primeros 10 estados con mayor número de incidentes de este tipo.

Aunque para entonces, según la firma norteamericana, la percepción indicaba que los hechos delicitivos mostraban una reducción.

"Un oficial de guardia en una estación de Policía Federal en Nuevo León reportó recientemente una disminución de la actividad de robo de carga en el área. Atribuyó la disminución a una presencia más fuerte de autoridades federales, entre otros de la Marina Armada de México", indicó FreightWatch en su reporte.

En 2012, en la temporada más negativa en este rubro, las industrias de alimentos y bebidas, así como la de electrónicos y materiales para construcción, fueron las más afectadas por los robos, seguidas por los ramos de químicos, industria textil y farmacéutica.

Algunas de las vías donde se reportaban los índices más altos de ilícitos eran el camino hacia Matamoros, y Reynosa, así como en el tramo Saltillo-Monterrey, por la carretera federal. Los "modus operandi" de los grupos delictivos, según especialistas, consistían en que los delincuentes aprovechaban un momento vulnerable para subir al camión y secuestrar por ciertas horas al operador, para después retirar la carga.

A los operadores de unidades de transporte pesado se les recomendaba permanecer vigilantes y mantener la comunicación con su expedición y/o centro de control cuando se para en zonas de alto riesgo, tales como paradas de camiones y áreas de descanso.