“Escribo de Monterrey porque me dio nostalgia”

El regiomontano David Toscana, radicado en Varsovia, trabaja actualmente en una novela sobre la capital nuevoleonesa, aunque en la década de 1940, una época que no vivió, pero asegura que trata de ...
El artista colabora en el suplemento Laberinto, de MILENIO Diario.
El artista colabora en el suplemento Laberinto, de MILENIO Diario. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Tras dos años sin visitar Monterrey, el escritor David Toscana participó en la Feria Internacional de Libro. Lo hizo para presentar la redición de algunas de sus obras clave, como lo es El ejército iluminado, a través del sello Alfaguara.

En entrevista, el regiomontano radicado en Varsovia expresó que ahora trabaja en una novela ubicada en el Monterrey de 1940, una época que no le tocó vivir pero que "idealiza".

¿Cómo te sientes con la relectura de tus libros?

Me releo muy poco y a veces, creo que está mal, se me olvidan las cosas y me empiezo a repetir en algunos otros libros y hay quien me lo señala, por ejemplo en la novela que estoy escribiendo ahora. A veces uno no distingue entre su imaginación y sus recuerdos o lo que ya escribiste, te escuchas tanto a ti mismo que las frases te empiezan a salir iguales, y ése es un grave problema entre los escritores cuando te preguntas hasta qué momento todavía tengo algo que decir o donde estoy repitiendo.

En una entrevista Patrick Modiano decía que repetía cierta temática, que es la ocupación nazi en París, una declaración que se le criticó en varios medios.

Repetir temas no creo que sea un problema, hay gente que se pasa la vida escribiendo novelas policiacas con el mismo protagonista. Lo que importa es que el texto parezca diferente porque aunque el tema grande sea el mismo los detalles son los que marcan esa diferencia.

¿Qué es lo que escribes ahora?

Nunca entro en detalles sobre la próxima novela pero si te comento que estoy regresando a Monterrey, me dio nostalgia; y después de estar escribiendo otra novela sobre Polonia como que le fui perdiendo interés entonces empecé a retomar una idea que tenía sobre Monterrey, que ahora es a finales de los años 40. No sólo es la nostalgia por la ciudad sino es recordar un pasado que no viví, del que no fui parte.

Como escritor me gusta meterme en un mundo al que no pertenezco pero que trato de imaginarlo, de recrearlo.

¿Recuperar a ese Monterrey es para ti un ejercicio de memoria, es investigación?

En parte sí, aunque debo confesar que tengo mala memoria. Una novela donde tuve que investigar mucho fue la anterior La ciudad que el diablo se llevó, que trata sobre Varsovia, pero ya que investigas todo tienes que decidir qué te sirve, qué te estorba, qué lo imaginas; la investigación histórica es una ayuda a la imaginación, uno piensa que el novelista tiene que apoyarse más en la literatura que en la historia y si tu percibes que la verdad está a la izquierda y la belleza a la derecha pues tomo la derecha. Si alguien me dice: "no, es que ese evento no fue así", la verdad ni me importa.

¿Cómo trabajas las "Toscanadas" para el suplemento Laberinto?

Aunque no siempre lo hago mi intención con la columna es relacionar la literatura con la vida cotidiana entonces si hablo de fútbol algo lo relaciono con la literatura, si hablo de la violencia se le agrega lo de literatura. A veces me absorbe un tema por completo, a veces no sé de qué voy a escribir. m