¡Qué buen profesor!

Damián Alcázar se presenta con éxito en el Auditorio San Pedro, con una puesta en escena que logra cautivar a los asistentes.

Alberto Santos

Una cátedra actoral fue la que ofreció el actor mexicano Damián Alcázar la noche del miércoles en la ciudad de Monterrey.

El actor de cintas como "La Ley de Herodes", "El Infierno" y "La Dictadura Perfecta", retornó a los escenarios teatrales después de cuatro años para darle vida a "Yepeto", título original de la obra escrita por el argentino Roberto Cossa.

El Auditorio San Pedro se transformó en un departamento de un maestro, donde un librero y una cama fue suficiente para darle paso a la historia de amor entre un hombre mayor y una adolescente, quien está interesada en los conocimientos y madurez de su profesor. Pero la trama se complica cuando un hombre joven llega y exige el amor de su novia.

La primera función de "El profesor" corrió con unos contratiempos, puntual a la hora marcada, Damián entró al escenario antes de que se hubiera realizado la tercera llamada.

A una gran parte de la audiencia que se encontraba en el lobby del Auditorio tomó por sorpresa los inesperados aplausos de los presentes en la sala que terminaron corriendo a tomar su lugar.

Las primeras líneas de Damián como el profesor no fueron escuchadas por la audiencia, los micrófonos ambientales no fueron encendidos y la música de ambientación permaneció tan alta que ni la fuerte voz del protagonista fue suficiente para ser escuchado. Damián demuestra todo su nivel, en donde no sólo busca brillar por sus años recorridos en el medio actoral, en momentos juega con los tiempos para que sus compañeros Mariano Palacios y Eleané Puell también se luzcan durante la propuesta teatral.

Su trabajo fue impecable e hizo borrar de la memoria a los personajes como el licenciado Vargas que, se ha quedado tatuado en la memoria del público.

El público confirmó que el actor es de los consentidos, pues a pesar que pasaron varios años desde que presentara en la ciudad la obra "Misery", el teatro lució una excelente entrada, donde los asistentes disfrutaron, lloraron y hasta rieron con la historia del viejo profesor.

Una hora y media de duración y un solo acto fue suficiente para que la historia fuera desarrollada de manera especial por el trío de actores, quienes han tenido un tren de carga pesado, pues Damián sólo tiene tres meses antes de arrancar un nuevo proyecto cinematográfico, por lo que los fines de semana se presenta en la capital y de lunes a jueves en el interior de la República.

La función terminó con una ovación de pie que Damián y sus compañeros agradecieron. Los aplausos se prolongaron por varios minutos.

"El profesor" continuará esta noche con funciones en Monterrey.