Analizarán a fondo al Cristo de la Expiración

A la pieza religiosa, realizada en caña de maíz, se le harán pruebas de rayos X y algunos estudios fotográficos, adelantó el especialista Manuel Serrano.
La imagen presenta daños en el rostro, el costado derecho y los pies.
La imagen presenta daños en el rostro, el costado derecho y los pies. (Leonel Rocha)

Monterrey

Recostado sobre una mesa, el Cristo de la Expiración era visto a detalle por, al menos cinco personas, en el Santuario que la imagen ha custodiado desde hace 300 años en la plaza principal de Guadalupe.

Una de esas cinco personas es el restaurador mexicano Manuel Serrano, quien viajó desde la Ciudad de México para analizar el Cristo de caña de maíz que trajo la comitiva tlaxcalteca asentada en la zona antes de 1716.

La visita del especialista mexicano se dio gracias a la invitación del padre Marcelo Varela, titular del Santuario, bajo la asesoría de la delegación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Nuevo León.

Aunque todavía no se confirma si será él quien realice definitiva el trabajo de restauración tanto del patrono del templo así como de una imagen de la Virgen de Guadalupe (que data de 1782), ya acudió a observar ambas piezas.

"Es una imagen que demanda de una atención pues los años que han pasado han dejado huella. Estamos hablando de 300 o 400 años".

Serrano es uno de los restauradores con mayor reconocimiento en el país. Estudió su especialización en el Instituto Real del Patrimonio Artístico de Bruselas y ha colaborado en proyectos como la recuperación del Convento de Santo Domingo, en la Ciudad de México, y recientemente en Argentina con el mural Ejercicio plástico, de David Alfaro Siqueiros.

En la década de los 90 trabajó en la recuperación del retablo en hoja de oro que resguarda el templo de San José, en Sabinas Hidalgo. También ha realizado diversas restauraciones de piezas antiguas en colecciones privadas.

En la reunión estuvieron presentes el cronista emérito de Monterrey, Israel Cavazos; su homólogo de Guadalupe Abel Jiménez; Benjamín Valdez Fernández, del INAH Nuevo León; así como el padre Varela.

LA PREPARACIÓN

Para conocer a fondo el deterioro causado por el paso del tiempo, la manipulación o algún otro agente se tendrán que hacer diversos estudios, empezando por rayos X.

A simple vista al Cristo se le notan los daños en la frente, en la herida de su costado derecho y pies, puntos referentes para los feligreses que acuden a tocarlo el 9 de agosto, fecha de la fiesta patronal.

También le falta el dedo índice de la mano derecha, mientras que la joyería puesta en los sitios donde se le clavó a la cruz luce con deterioro.

"Antes de tocarla o intervenirla convienen hacer algunos estudios, como fotográficos para evaluar las condiciones actuales y analizar los materiales con los que cuenta, y así trazar un plan de trabajo", refirió el especialista.

Además la pieza sería vista a través de rayos X, para evaluar la situación interna de la figura.

"La pieza tiene una serie de uniones y en una radiografía se puede ver cómo están esas marcas, los ojos y los materiales con los que está constituida la pieza", indicó Serrano.

Quien con mayor detalle observaba al patrono del templo era el historiador Israel Cavazos, quien ha escrito sobre la figura en el libro El Señor de la Expiración del Pueblo de Guadalupe.

"Ya le hace falta, ¡mira cómo está!", apuntó.

Los trabajos

-El Cristo de la Expiración ya fue revisado por el restaurador Manuel Serrano, aunque no se ha confirmado que él vaya a realizar las labores que necesita la pieza de entre 300 y 400 años.

-Además en el templo del centro del municipio de Guadalupe también hace falta la rehabilitación de una imagen de la Virgen de Guadalupe, la cual data de 1782, y que es parte del proyecto.