Corrupción sigue en penales, acusan organismos civiles

Falta supervisión por parte de autoridades penitenciarias y voluntad para arreglarlo.
Señalan la falta de inteligencia.
Señalan la falta de inteligencia. (Archivo)

Monterrey

Siguen las irregularidades en materia de inteligencia en los penales, ya que pese a que deben implementarse bloqueos para evitar las llamadas por celular hacia el exterior, la corrupción continúa presente, afirmaron líderes de organismo intermedios y ciudadanos.

El presidente del Consejo Cívico de las Instituciones (Cincilac), Manuel Zavala; Gilberto Marcos, de la Federación de Colonias (Fedeco), y Ángel Quintanilla, presidente de Vertebra, coincidieron al señalar que continúan las fallas en materia de inteligencia dentro de las cárceles, que involucra a las autoridades penitenciarias de Tamaulipas.

Zavala señaló que falta supervisión al interior de los centros de readaptación social.

“Hay leyes para utilizar aparatos para bloquear las llamadas desde los penales, por una razón no se han acabado de implementar estas cosas (…). No hemos acabado de convencer al ciudadano de que hay instituciones serias que supervisamos o que le damos seguimiento a la unidad de antisecuestros”, indicó.

El presidente de Cincilac dijo que la inseguridad está recrudeciendo porque hay delitos de alto impacto que pareciera que están relacionados, pero no es así, como el “cobro de piso”, que es muy diferente a la extorsión desde penales.

Gilberto Marcos, presidente de la Fedeco, señaló que las extorsiones telefónicas desde cárceles de Tamaulipas contra ciudadanos de Nuevo León han sido por descuido de las autoridades federales.

“Algo dejaron de hacer, porque había una norma para evitar que estuvieran haciendo llamadas del celular desde los penales, había bloqueadores y algún sistema para evitar haciendo llamadas de los penales al exterior, y eso habla de que hubo algún descuido.

Por su parte, Ángel Quintanilla, presidente de Vertebra, señaló que lo que ha faltado es voluntad política para atacar el problema.

“Todos sabemos que existen inhibidores de teléfonos (…), es cuestión básicamente de voluntad política, saber de alguna manera que seguimos con el problema de que los penales son lugares que se convierten en centro de operaciones del crimen organizado.

“Buscar la manera, la inteligencia, poder descubrir quién está haciendo llamadas y a través de qué teléfonos, para que los encuentren y los castiguen. Además de que están estrictamente prohibidos, nadie puede tener este tipo de comunicación al interior de un penal y en caso de que los tuvieran, es tan sencillo de poner estos inhibidores”, afirmó Quintanilla.