Coordinación ha sido clave para bajar índices delictivos en "zonas calientes": Arellanes

La munícipe regia informó que los operativos y la presencia militar, de Fuerza Civil y de la Policía Regia han generado que los focos rojos del crimen organizado se hayan disminuido del Centro y ...

Monterrey

La vigilancia y coordinación de los tres niveles de gobierno ha dado resultados positivos en la reducción del número de homicidios en las siete zonas calientes que habían tomado la delincuencia organizada en años anteriores, afirmó ayer la alcaldesa Margarita Arellanes.

En entrevista, la munícipe regia informó que los operativos y la presencia militar, de Fuerza Civil y de la Policía Regia han generado que los focos rojos del crimen organizado se hayan disminuido del Centro y del poniente de la ciudad.

"Ha sido la presencia de los tres niveles de gobierno, en este caso hay zonas que antes eran complicadas o mayormente complicadas, como son la zona del Centro, inclusive otras zonas de esta área o del poniente de la ciudad, como Valle de Santa Lucía, donde se ha disminuido este tipo de situaciones, sin embargo, ha sido por la presencia de de los tres niveles de gobierno", indicó la funcionaria.

Ayer MILENO Monterrey publicó que las siete zonas consideradas como calientes identificadas en el 2011 y 2012 para la delincuencia organizada, prácticamente se esfumaron del mapa rojo de las estadísticas en 2013.

El Centro, Valle de Santa Lucía, La Rioja, San Bernabé y Arturo B. de la Garza fueron algunos sectores donde se incrementaron los asesinatos y muertes vinculadas al crimen organizado en los dos años anteriores ante la falta de vigilancia de Seguridad Pública del Estado y la Policía Municipal.

Sin embargo, la criminalidad emigró a las colonias como la Industrial, Obrerista e Independencia y a puntos específicos y colonias de los municipios de Apodaca y San Nicolás de los Garza.

Por su parte, Arellanes Cervantes señaló que continuará la atención en sectores conflictivos con el apoyo de elementos de la Policía Regia y de los estatales de Fuerza Civil, como sucedió en la zona de San Jerónimo.