Congreso busca relación de sismos con extracción de gas

El grupo deberá estar compuesto por especialistas de la UANL, del Tecnológico de Monterrey, del Servicio Sismológico Nacional y de la Sociedad Geológica Mexicana.

Monterrey

El Congreso del Estado entró de lleno a investigar si la extracción de gas Shale provocaría más actividad sísmica en Nuevo León o si la ya existente se debe a la sustracción de éste hidrocarburo en la Cuenca de Burgos.

Estos son algunos de los cuestionamientos acerca de la serie de sismos que se han presentado en la zona norte y centro del estado, todos pertenecientes a la denominada Cuenca de Burgos, zona clasificada por el Gobierno Federal como la principal fuente de extracción de gas del país.

Este lunes los legisladores aprobaron por unanimidad solicitar al Gobierno de Nuevo León la creación de una Comisión Especial que investigue los efectos del método de Fracking (fracturación hidráulica) que a nivel internacional se encuentra en controversia.

Dicha comisión deberá estar compuesta por expertos provenientes de la Universidad Autónoma de Nuevo León, del Tecnológico de Monterrey, del Servicio Sismológico Nacional, así como de la Sociedad Geológica Mexicana.

Sin embargo la preocupación de los legisladores por el tema, los llevó a intervenir directamente, pues analizan traer al estado a expertos en este tema para que se les explique los pros y contras en este tema, aunque las posturas comienzan a definirse.

El líder de la bancada del PRD, Eduardo Arguijo, no esconde su desánimo porque en la entidad se lleven a cabo este tipo de prácticas e incluso, le atribuye a esta la actividad sísmica, pese a que el Gobierno Federal asegura que el fracking aún no se practica en la zona.

"Haciendo uso del sentido común, podríamos llegar a la conclusión de que si la extracción de gas a kilómetros de nuestro estado puede inducir sismos, la actividad hecha a menor distancia como la planeada por el Gobierno del Estado, podría ser más desastrosa o llegar incluso a inducir temblores en el área metropolitana de Monterrey", señaló.

Según datos proporcionados por los legisladores, actualmente existen en la Cuenca de Burgos siete mil pozos de extracción de Gas Shale, sin embargo con la Reforma Energética, y por ello la intervención de empresas extranjeras en la extracción de este gas, se estima la creación de 20 mil pozos al año.

Esto también genera dudas en el Partido Acción Nacional, donde el diputado Francisco Treviño Cabello, ex delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente, señala que durante su gestión, nunca existieron indicios que previeran el cambio geológico del Estado para pasar a territorio de sismos por lo que si es viable atribuirlo al hombre.

"Cuando yo estaba en Profepa, no había indicios de este tipo de información, se dio uno en un año y muy aislado, no lo podíamos relacionar con alguna actividad en específico, pero ahora si merece un análisis porque probablemente se deban a una razón causada por el hombre", dijo.

Para la activista Claudia Campero de Blue Planet Proyect, organización que forma parte de la Alianza Mexicana contra el Fracking, explicó que para Nuevo León que constantemente sufre problemas de sequía, es ilógico pensar en una técnica para la cual se utilizan hasta 29 millones de litros de agua por pozo, pues con la cantidad de pozos estimados por año sería suficiente líquido para abastecer por 12 meses a 19 millones de personas, casi cuatro veces la población del Estado de Nuevo León.

Incluso el legislador panista, Treviño Cabello, cuestionó si los diputados fueron engañados por el Gobierno de Nuevo León para autorizar el proyecto Monterrey VI, pues el agua que será traída de otras partes para el Estado no sería para el consumo humano, sino para la extracción del gas.

Los diputados locales parecen haber quedado en medio de un tema transnacional, tal vez por ello el Gobierno estatal y algunos legisladores comienzan a hablar de acostumbrarse y pensar mejor en enseñar a la población a cómo actuar en casos de sismos.

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