Confía Arellanes en que diputados mantengan espíritu “municipalista”

La alcaldesa de Monterrey dijo que espera que los legisladores atiendan las situaciones financieras que se viven en los municipios, los cuales refrendó son los más cercanos a la ciudadanía.
Margarita Arellanes, alcaldesa de Monterrey
Margarita Arellanes, alcaldesa de Monterrey (Jorge López/ Archivo)

Monterrey

Los diputados del Congreso local deben tener un espíritu municipalista al analizar el presupuesto de Egresos para el 2014, requirió la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes Cervantes.

Después de que el gobernador, Rodrigo Medina,  refirió que se estaban destinando recursos a organismos que se contemplan fusionar o desaparecer en el Programa de Ordenamiento y Fortalecimiento Interno de las Finanzas (POFIF), la presidenta municipal regiomontana señaló que se debe contemplar mejor fortalecer las finanzas de los ayuntamientos.

“Confío en general que todos los diputados guardarán ese espíritu municipalista y entenderán que es el municipio quien presta los servicios más cercanos a la ciudadanía y que van a buscar fortalecer las finanzas municipales para fortalecer la atención que brindamos”, expresó la Presidenta municipal.

Ayer se publicó que el gobernador  justificó el destino de recursos a 16 dependencias que se contempla fusionar o desaparecer en el presupuesto de egresos para el 2014 con el argumento de que el ahorro está en la reducción de la burocracia, pero los recursos serán los mismos para no afectar la calidad de los servicios.

El presupuesto de egresos del Gobierno del Estado para el 2014 sigue siendo un proyecto, pues los diputados no lo han aprobado, destacó la presidenta municipal regia, por lo que dijo espera se hagan modificaciones.

 “Es un proyecto de presupuesto y está en discusión y quisiera mejor esperar a que se realice este estudio por parte de los diputados”, expresó.

Esta no es la primera ocasión en la que alcaldes panistas cuestionan el presupuesto presentado para egresos del siguiente año, ya que al publicarse que se reducirían las participaciones, por lo que algunos presidentes municipales lo llamaron incoherente ya que se necesitaba el recurso para cumplir con obras y acciones planeadas.