Comparece Brenda Sánchez ante PGR

De acuerdo a información del municipio de Monterrey, la funcionaria escuchó los motivos por los que fue citada y enseguida se acogió al artículo 20 constitucional.
Se presentó ayer en las instalaciones de la PGR en Escobedo.
Se presentó ayer en las instalaciones de la PGR en Escobedo. (Archivo)

Monterrey

La secretaria de Desarrollo Urbano y Ecología de Monterrey, Brenda Sánchez, compareció la mañana de este martes ante la delegación de la Procuraduría General de la República (PGR) en relación a una denuncia interpuesta por el propietario del bar El Catrín.

De acuerdo a información de municipio de Monterrey, la funcionaria acudió a las instalaciones de la PGR ubicadas en Escobed, y al estar frente al agente del Ministerio Público escuchó el motivo por el que fue citada y finalmente se acogió al artículo 20 constitucional para no declarar.

En relación a este hecho, Sandra Pámanes, secretaria del Ayuntamiento regiomontano, comentó que al haber clausurado este establecimiento se actuó conforme a derecho y que buscarían enterarse primero de la causa por la que fueron demandados.

"Ella está ahorita (ayer) ante el Ministerio Público haciendo su declaración, y como ya lo hemos mencionado en otras ocasiones, estamos para aportar la información que sea necesaria para que se esclarezcan todo este tipo de hechos, esto que él dueño de este establecimiento ha estado afirmando y que nosotros tenemos todos los elementos para avalar que hemos actuado conforme a derecho.

"Nosotros estamos a lo que primeramente establezca el Ministerio Público, estamos apenas en conocimiento de lo que él pueda estar denunciando, no puedo adelantarme a ningún hecho hasta que no conozcamos la situación que se está dando ante el Ministerio Público", dijo.

La funcionaria municipal expresó que nunca se ha actuado bajo consigna de este o cualquier otro establecimiento.

La versión de Pámanes surge luego de que el propietario del lugar, Abel Ocañas González, mostró un video que aparentemente pone en evidencia una presunta actividad ilícita por parte de inspectores de la Dirección de Alcoholes.

Ocañas González explicó que en las imágenes captadas un par de supuestos inspectores llegan a las afueras del lugar, pegan una multa en la puerta, toman una fotografía, retiran el papel y posteriormente se van, siempre demostrando una aparente actitud sospechosa.

Pámanes refirió que los representantes del bar El Catrín constantemente violaban el horario de cierre, ya que se extendían hasta las seis o siete de la mañana, y que además había quejas de vecinos.