Centro de Convivencia atiende a 7 mil por mes

Este centro está en funciones desde abril de 2009, y es una institución auxiliar de la Justicia Familiar en Nuevo León, que se compone de dos unidades.
La interacción es supervisada por psicólogos y trabajadores sociales.
La interacción es supervisada por psicólogos y trabajadores sociales. (Archivo)

Monterrey

Debido al aumento en los divorcios y separaciones en el área metropolitana, el Centro Estatal de Convivencia Familiar atiende al menos a siete mil personas al mes, según señaló su coordinador, Aníbal Vaquera.

Este centro está en funciones desde abril de 2009, y es una institución auxiliar de la Justicia Familiar en Nuevo León, que se compone de dos unidades: la de servicios de convivencia y la de servicios psicológicos y de trabajo social.

"El número de personas que se atienden al mes es alrededor de siete mil en esta unidad, es un número grande, fuerte, va acorde al número de divorcios que ha crecido enormemente en el estado; Nuevo León está nombrado como uno en donde más divorcios se dan, según el INEGI.

"Nosotros coadyuvamos a los jueces a ejecutar lo que ellos consideran benéfico en los juicios de convivencia, de custodia, de divorcio, de pensión, en referencia a la convivencia de los menores con sus padres, principalmente", indicó Vaquera.

Entre los servicios que presta el centro está el de la convivencia supervisada, la cual se da entre el padre no custodio y el menor en una de las salas de ese lugar, y bajo la supervisión de un psicólogo, mismo que envía al juez las observaciones sobre el tipo de convivencia que se tuvo.

"La convivencia supervisada, que es el principal servicio que presta el centro, más no el único, vienen ambos padres, traen al menor, en la primera cita se entrevista y se ve cuál es la problemática, por qué llegaron acá, por qué no se puede dar una convivencia libre.

"Posterior a ello, se da la convivencia en alguna de las salas que tiene este centro, que son seis, además de un jardín; entra en esa sala el progenitor no custodio y el menor o menores y el psicólogo, el cual interviene si es necesario, en caso de que se dé un mal manejo con los menores, además de que hace sus anotaciones y envía al juez sus observaciones", precisó.

Otra de las acciones que se realizan en el Centro Estatal de Convivencia Familiar del Poder Judicial del Estado es la de la entrega-recepción de menor, que es lo más parecido a la convivencia libre. En esta forma de convivencia, el progenitor no custodio recoge y entrega al niño en el citado centro.

Además, la institución judicial estatal ofrece el servicio de terapia de integración, que es la única terapia que el centro otorga.

"Es una terapia que va únicamente enfocada en restablecer, crear, o sanar el vínculo entre los menores y el padre no custodio, ya sea por los mismos conflictos entre los padres, ya sea por algún tiempo que dejaron de verse, incluso hay menores que no conocen a sus padre, porque se separaron antes de que naciera o cuando eran bebés, entonces aquí se lleva a cabo un proceso terapéutico para que se genere ese vínculo entre el progenitor y los hijos", indicó Vaquera.