Cantan “Mañanitas” con escoltas y funcionarios

Asisten Rodrigo Medina y Margarita Arellanes a la Basílica.

Monterrey

Con la Basílica de Guadalupe casi a reventar, miles de fieles católicos celebraron el día de la Virgen de Guadalupe en las tradicionales Mañanitas.

Los regiomontanos devotos arribaron desde temprano a los alrededores del templo, enclavado por las calles Jalisco y Libertad, en la colonia Independencia, al sur de la ciudad de Monterrey.

Entre tumultos, y tras pasar la explanada de la Basílica, el gobernador del estado, Rodrigo Medina de la Cruz, llegó al templo a las 23:30, mientras que al fondo, la danza de los matlachines era visible y se escuchaba sin parar.

El mandatario estatal que saludó de mano a quien pasaba cerca de él, pisó la capilla acompañado de su elegante esposa, Gretta Salinas.

Unos minutos después llegó al Santuario la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes Cervantes, acompañada por su esposo, el presidente del DIF municipal, Roberto Garza González.

Con el equipo de escoltas y seguridad tanto del gobernador como de la munícipe regia, ambos se dieron un baño de pueblo y estuvieron acompañando a la Virgen en su día.

Ambos, Medina de la Cruz y Arellanes Cervantes estabanen el mismo sitio, a unos metros de distancia, a punto de cantar las mañanitas a la Patrona de México.

Algunos de los funcionarios quienes también se dieron cita en el tradicional evento fueron: la secretaria de Educación, Juana Aurora Cavazos; y Federico Vargas, de Desarrollo Social.

También acudieron el secretario general de Gobierno, Álvaro Ibarra; el jefe de la Oficina Ejecutiva de Gobierno, Jorge Domene Zambrano; y Eduardo Bailey, dirigente estatal del PRI.

Las manecillas del reloj marcaron las 23:50 y como estaba planeado, sólo con unos minutos de retraso, inició la ceremonia solemne que ofició el arzobispo Rogelio Cabrera López.

La ola masiva de fieles regiomontanos pudo tener un acercamiento con la Patrona en la Basílica de Guadalupe, codeándose con la alta clase política estatal y municipal, pero siempre muy atentos a las palabras del líder religioso que guío en todo momento la misma solemne.

En su mensaje, el arzobispo Rogelio Cabrera López invitó a los asistentes a pedir por la paz a través del saludo amable y condescendiente.

"Tenemos el A, B, C de las relaciones humanas, el A, B, C de la fe; es dar un saludo y una sonrisa, que así sea", señaló.