“En Canadá la violencia está escondida, en México se vive”: Imanol Caneyada

El autor español, pero sonorense por adopción, presentó su novela "Tardarás un rato en morir", ambientada al norte del continente, en la Feria Internacional del Libro de Monterrey.
Un político en fuga, uno de los temas de su obra.
Un político en fuga, uno de los temas de su obra. (Especial)

Monterrey.-

Imanol Caneyada trae consigo Tardarás un rato en morir (Suma de Letras, 2013) en la que el exilio, los asesinatos y la vida en una sociedad multicultural saltan como elementos para profundizar en cómo se afrontan dos visiones desde el exterior: la mexicana y la canadiense.

El autor nacido en San Sebastián, España, pero que radica en Sonora desde hace 23 años, obtuvo el Premio Nacional de Cuento Efrén Hernández en 2011 con su libro de relatos La nariz roja de Stalin; también ha publicado La ciudad antes del alba (cuento) y las novelas Un camello en el ojo de la aguja y Espectáculo para avestruces.

Caneyada platica sobre Tardarás un rato en morir, que presentó ayer en el último día de actividades de la Feria del Libro de Monterrey.

¿De dónde surgió el título para esta obra?

La obra tenía otro título, pero decidí cambiarlo por motivos editoriales, y me encontré este título al final de la novela, porque encerraba todas las vertientes de la misma y los caminos que se habían guiado a desencadenar las situaciones.

¿Por qué ubicarla en Canadá?

Un motivo práctico es que conozco Montreal, pues viví allá. El hecho de que además tradicionalmente tiene muchos exiliados, hay muchos migrantes, y como quería abordar el exilio político, se me dieron las circunstancias para plasmarlo en este novela. Y es que siempre me ha parecido atractiva la forma en que se vive en Canadá, que se precia de ser multicultural, donde te encuentras con esa fusión, donde por ejemplo puedes escuchar radio francesa, radio canadiense, radio mexicana, y esto se traduce en ghettos, como el fondo de la obra.

Llaman mucho la atención los personajes, pero en específico El Cabezón, ¿fue voluntario este efecto?

El Cabezón iba a ser un narrador testimonial, sin embargo, se convierte en una especie de monólogo interno, en aspectos éticos y de la condición humana, y pasa de lo testimonial a la primera persona.

En este caso desplaza al personaje del gobernador, porque es quien da la información precisa de lo que pasó en México, en tiempos complicados.

Y además surge un detective que busca a un asesino, ¿es muy complicado imaginarse a un asesino en serie en Canadá?

El detective es un contrapunto y abre esta posibilidad de explorar a esta sociedad multicultural. Y la verdad no pensé que la sociedad pudiera ser la protagonista también. Quería hablar de los asesinos en serie y percibir a la gente de Montreal ante esta situación, porque detrás de esta perfección y armonía en que se vive, también hay una soledad turbia que propicia una violencia soterrada, una violencia más sutil que la violencia desatada mexicana. Allá la violencia está escondida. Acá en México se vive.

Y están además presentes los elementos del exilio, pero desde el punto de vista político.

Sí, en ese punto de vista en que se vive la violencia de la coalición del poder y el crimen organizado, pero no lo sabemos porque hay una línea difusa. No sabemos donde empieza y dónde termina. Y lo que trata la obra es de la vida que se dan los que están en el poder y cómo a veces huyen dejando muchos temas pendientes. Pues el poder, por ejemplo, el estatal, es un poder poco acotado como el federal. En el primero que a veces es un poder más caciquil y absoluto, por tradición, porque no es un tema de hoy, ya existían los políticos en fuga, como el que está presente en esta novela.

Llaman la atención las voces que se integran en la novela, para que al final se desencadenen, e incluso se unan las historias…

Para la estructura de esta obra se antojaba plantear una especie de rompecabezas para el lector. Más que darle una historia lineal, darle una diversidad de voces. Y trabajé mucho la síntesis, pues es un rango del periodismo que yo conozco muy bien, y que es la inmediatez. La novela la trabajé desde diversos aspectos.

Ya cuando trabajé el segundo borrador las hojas fueron cayendo, pues recorté lo inútil, y se quedaron los detalles que determinaran una lectura a la primera, para lo que fue necesaria una tercera selección de frases y palabras, muchas de ellas en ese contexto de lo que se vivía en México y frases y modismos que se usan en Canadá.