Cambio en facturación, 'tumba' para imprentas

A partir de abril surgirá una nueva industria integrada por los cerca de 80 Proveedores Autorizados de Certificaciones.

Monterrey

La migración de la facturación impresa hacia la electrónica vendrá a darle el último tiro de gracia a las imprentas, un sector que tiende a desaparecer, partiendo que desde el 2009 ha venido de más a menos. Sólo en el 2010 había en Nuevo León unas 700 empresas que se dedicaban a elaborar facturas en papel, hoy en día sobreviven más o menos unas 350, estimó José Antonio Chávez.

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Artes Gráficas (Canagraf), capítulo Nuevo León, comentó que el 2013 fue un año muy crítico para el sector, por la incertidumbre que prevaleció sobre el futuro de este importante sector de la economía mexicana.

"2013, fue un año incierto, bajó mucho la demanda de trabajos y poco a poco se fue desvaneciendo", mencionó el dirigente de Canagraf.

"Nosotros a nivel estatal al cierre del 2013 no tenemos un número de cuántas empresas realmente han cerrado, pero se han dado cierres eso es sin duda", subrayó.

Dijo que frente a este tremendo cambio, los negocios van a terminar cerrando, porque no van a poder sobrevivir sólo con el segmento comercial de muy baja demanda como es la impresión de notas de mostrador, entre otros productos, pero ya sin la figura del impresor autorizado, el negocio prácticamente tenderá a desvanecerse.

Y es que a partir de 1 de abril de este año cuando entre en vigor la obligatoriedad de la facturación electrónica, surgirá prácticamente una nueva industria encabezada hasta el momento por los cerca de 80 Proveedores Autorizados de Certificaciones (PAC) quienes absorberán más de dos mil millones de facturas que hasta el 2010 generaban los impresores en papel a nivel nacional.

José Antonio Chávez, en entrevista telefónica relata cómo fue el proceso de acercamiento con la autoridad cuando se enteraron de que venía este proyecto:

"Nosotros a partir del 2005 tuvimos conocimiento de que se iba a dar la migración hacia la facturación electrónica, pero se vino dando hasta el 2009 ya como algo más factible".

Recordó que previo a esto sostuvieron varias reuniones con las autoridades del SAT para ir armando lo que podría ser una facturación electrónica.

"En ese entonces ellos demandaban a nuestro sector propuestas en el sentido de que ésta tuviera certidumbre, papel de seguridad, tintas de seguridad y elementos de seguridad, una especie de holograma, así que estos tipos de necesidades que nos estaban pidiendo enviaba a nosotros una señal favorable de que íbamos a ser parte de este proceso de migración, pero al final no fue así", recordó Chávez.

A poco tiempo, dijo el Ejecutivo envía la iniciativa de ley sobre la facturación electrónica y eso los dejó impactados porque luego de tener reuniones frecuentes con autoridades del SAT y en un espacio de 15 días el mismo Ejecutivo enviaba dicha iniciativa de Ley, no era una situación congruente.

"No se nos dio ningún tipo de explicación ni se volvió a tener contacto con los funcionarios que estaban en ese entonces. Y nosotros lo que queríamos era una explicación", subrayó.

La Canagraf, señaló ha hecho estudios y realizó viajes a Chile y Colombia, el primero es uno de los países más avanzados en facturación electrónica. Chile en cinco años había migrado paulatinamente a la facturación electrónica, y de hecho lo sigue haciendo. En Chile, a los impresores los subió a este proyecto para que fueran los que encabezaran este cambio.

[Dé clic sobre la imagen para ampliar]