Cae 'imperio' de casinos en Nuevo León

De los 61 centros de entretenimiento diseminados en el área metropolitana, actualmente 19 siguen abiertos; sólo en Monterrey había 33 y ahora sólo quedan 10.
El Miravalle Palace fue uno de los sitios puestos fuera de circulación por las autoridades.
El Miravalle Palace fue uno de los sitios puestos fuera de circulación por las autoridades. (Carlos Rangel)

Monterrey

El imperio de 61 casinos abiertos en Nuevo León durante 2011 prácticamente se esfumó y se redujo a sólo 19 casas de apuestas en operación al día de hoy.

Tras haberse encumbrado como uno de los líderes a nivel nacional en la industria del juego, el rostro de Nuevo León fue reconfigurado, ya que en dos años y medio, las autoridades municipales y federales, así como los mismos propietarios de estos negocios, cerraron 42 establecimientos.

La irrupción de casas de apuestas que se intensificó desde 2007 en 13 municipios de la entidad prácticamente quedó borrada del mapa en cinco de ellos: San Pedro Garza García, Santa Catarina, San Nicolás de los Garza, Santiago y Juárez ya no tienen un negocios de este tipo.

Ello principalmente por la embestida de clausuras emprendida por los municipios de Monterrey, San Pedro Garza García, Escobedo y Guadalupe, y por la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación (Segob).

El último revés asestado por la dependencia federal el 24 de abril terminó con la clausura de dos casinos, el Miravalle Palmas y Cumbres, de Entretenimiento de México, SA de CV, firma que por estrategia se adelantó a interrumpir su operación en otros seis negocios en la entidad y 14 más en el país.

Tan sólo en Monterrey, donde había el mayor número de negocios de este giro en el estado, la presencia se redujo dramáticamente, pues de 33 casinos instalados y operando en 2011, hoy sólo quedan 10.

LA CASA CASI NUNCA PIERDE

Desenchufar miles de máquinas y ruletas prácticamente acabó con dos importantes corredores: el de San Jerónimo-Poniente y el sur, éste último conformado por los instalados sobre las avenidas Revolución y Eugenio Garza Sada.

En el corredor San Jerónimo-Cumbres, por ejemplo, que abarca la avenida del mismo nombre, así como Leones y Gonzalitos, cerraron 10 casas de apuestas.

En San Jerónimo cerraron el Miravalle Palace y Red, ambos clausurados por la autoridad municipal y operados con la licencia de Petolof, SA de CV, en sociedad con españoles, venezolanos e italianos.

Luego de verse envuelta en un videoescándalo tomando dinero con el hermano del ex alcalde de Monterrey, Fernando Larrazabal, esta firma ya no incluye la operación de ningún casino en el país, cuando tenía además en Guanajuato y Coahuila, según establece el portal de Juegos y Sorteos de la Segob.

El Red fue clausurado el mismo día del trágico multihomicidio e incendio del Casino Royale, el 25 de agosto de 2011, donde murieron 52 personas a manos de la delincuencia organizada, pero fue clausurado nuevamente en la administración de Margarita Arellanes, cuando intentó reabrir en 2012.

Ello aunado a los clausurados por Segob, como el Palmas Miravalle y el Casino Cumbres, de los hermanos Juan José y Arturo Rojas Cardona; el Crown Cumbres, además del Caliente Gonzalitos, de Jorge Hank Rhon, y de capital del holding español Codere.

Misma suerte corrió La Fortuna, en un operativo conjunto con el SAT y la Marina en diciembre pasado por presunto lavado de dinero, tras supuestamente estar detrás de su operación los prestanombres del juez Luis Armando Jerezano Treviño, investigado por la Judicatura Federal, PGR y la DEA.

Las clausuras continuaron al otro lado de la acera de la avenida Fidel Velázquez, con el Foliatti, del permisionario Comercializadora de Entretenimiento de Chihuahua, atrapado en la jugada por el municipio de Monterrey al ser descubierto falsificando un permiso municipal para operar. El Póker City, a unos metros de éste, también fue cerrado.

Además, la autoridad federal primero, y luego el municipio, hicieron lo propio con el Club 909, de los hermanos Miguel y María Elena Pulido Ávila, sobre avenida Constitución y Venustiano Carranza, por no contar con el uso de suelo para operar.

El corredor quedó desierto, aunque no fueron tocados el Play City, de Televisa Holdings, y el Hollywood Entertainment, instalado ilegalmente por empresarios rusos de Storm International.

Otro corredor que fue anulado fue el del sur: el Yak, Póker City y el Crystal Palace, establecidos sobre avenida Revolución; el Caliente, el Golden y la Isla del Tesoro, sobre avenida Eugenio Garza Sada, clausurado el primero, mientras que los dos restantes tiraron la toalla antes de que fueran cerrados.

Los únicos que quedaron fue el Winland, de El Palacio de los Números y Entretenimiento Mapuche; el Hollywood Estanzuela, de Storm International y Comercializadora de Entretenimiento de Chihuahua, uno ubicado sobre avenida Eugenio Garza Sada y el otro sobre la misma rúa, pero ya bajo el nombre de Carretera Nacional, y el Jubileé, sobre Revolución.

De los 9 casinos establecidos en Guadalpe, sólo quedaron cuatro, El Cima, Caliente, Foliatti y Play City. En Escobedo, se quedó el Malibú, que reabrió el año pasado tras ser clausurado por Gobernación. Apodaca continúa con Abu Dhabi, y Allende con el Río y Foliatti. Montemorelos, Cadereyta y Linares, con sólo uno en operación.

Entre el orden y el azar

Tras su periodo de bonanza en 2011, una andanada de cierres –tanto por autoridades, los mismos propietarios, e incluso tragedias como la del Royale-, mermó el padrón de los centros de entretenimiento locales.

2010: 49

2011: 61

2012: 50

2013: 46

2014: 21