CADHAC festeja 20 años con exposición fotográfica

La inauguración de la muestra contó con la presencia de Nik Steinberg, representante en las Américas de Human Rights Watch.
La hermana Consuelo Morales.
La hermana Consuelo Morales. (Gustavo Mendoza)

Monterrey

En derechos humanos, tarde o temprano se gana". La hermana Consuelo Morales, como directora Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos (CADHAC), sabe que en los 20 años de la asociación el camino no ha sido nada fácil.

De iniciar ofreciendo talleres educativos en Guadalupe ha pasado a convertirse en una de las pocas asociaciones que brindan apoyo a víctimas de los derechos humanos en Nuevo León.

Por ello en la exposición fotográfica Compasión, Con pasión, Pasión los 45 retratos tomados por Juan Rodrigo Llaguno representan a todos los que de una u otra forma han trabajado con la asociación.

La exhibición se inauguró ayer en el Museo de Historia Mexicana con la presencia de activistas sociales, funcionarios y familiares de víctimas por desapariciones ilegales.

Al acto asistió Nik Steinberg, representante en las Américas de Human Rights Watch, quien en su primera visita a Monterrey no pensó que el problema fuera tan grave en materia de desapariciones forzadas.

"En su momento no lo sabíamos pero al ver lo que sucedía aquí en Monterrey, al documentar casos junto a Cadhac, formaba parte de una de las más graves crisis de desapariciones que Human Rights Watch había visto en toda América Latina por décadas", expuso Steinberg.

Durante la inauguración, decenas de personas acudieron a la cita con playeras en llamativos tonos verde y rojo con una sola frase en su pecho: "¿Dónde están?".

Para la hermana Consuelo Morales el panorama de Nuevo León en materia de derechos humanos es simplemente "desolador" donde en lugar de avanzar en esta materia simplemente se tiene la idea que la lucha es por no caminar hacia atrás.

En 20 años de existencia de la asociación civil no sobra decir que se han sufrido por intervención a los teléfonos, intentos de encarcelamiento, hostigamientos y amenazas. Sin embargo también han recibido apoyo solidario por decenas de personas.

El principal problema de esta situación, advirtió Steinberg, es que los gobiernos municipales, estatales y federales siguen insistiendo en que el problema no es tan grande, incluso se llega a "la falta de respeto" de anunciar que ha disminuido el problema.