“Los lectores adolescentes te aman o simplemente te ignoran”

La escritora Orfa Alarcón indica que su reciente obra "Bitch Doll" se trató de un descanso, ya que la realizó sólo por el hecho de gozar el ejercicio de la escritura; cabe resaltar que la ...
Alarcón indica que el público joven al cual se dirige es fiel y apasionado, por lo que hay que tratarlo con respeto y ofrecerle textos de calidad.
Alarcón indica que el público joven al cual se dirige es fiel y apasionado, por lo que hay que tratarlo con respeto y ofrecerle textos de calidad. (Especial)

Monterrey

En la obra Bitch Doll, la escritora regiomontana Orfa Alarcón aborda temas actuales, con un lenguaje con tonos fuertes, críticos y que juega con el entorno de las chavas y chavos. Así este tipo de lectores le encuentran muchos de sus hilos y se identifican con algunos problemas de los personajes. Una trama dispuesta a sacar ese ser subversivo que se lleva dentro.

"Trata acerca de una chica enamorada de su mejor amigo que un día descubre que tiene talento, y decide hacer una tira anónima para burlarse de todos aquellos a quienes no soporta en la secundaria... y del mundo en general", así se expresa Orfa Alarcón sobre su reciente obra.

De este libro en cuya portada resalta la frase "A veces no queda más remedio que ponerse en contra del mundo", publicado por Ediciones B, nos platica Orfa Alarcón, quien además es autora de la novela Perra brava.

Regresaste con una novela para adolescentes, ¿de dónde nació Bitch Doll?

Bitch Doll para mí es un descanso, una pausa. Llevo varios años enfrascada en una novela que no quiere salir y que para mí implica una gran carga emocional. Ha sido tan complicada para mí esta novela, que mientras la escribía surgieron Perra brava y luego Bitch Doll.

Bitch Doll nació de mi necesidad de escribir sin estar buscando ni terapia ni catarsis, sólo escribir por gozar el ejercicio de la escritura. Divertirme mientras trabajo, contar una historia.

¿Cómo te ha recibido este selecto y exigente público de lectores adolescentes?

Los lectores adolescentes te aman o te ignoran. Si no les gustas, si ni siquiera te hacen merecedor de su desprecio, simplemente te ignoran. Afortunadamente a mí me ha ido muy bien. De hecho con Perra brava me sorprendí de la gran cantidad de lectores adolescentes que tuve. Con Bitch Doll, afortunadamente, se ha replicado el mismo fenómeno.

Shanti también es algo brava, aunque claro, en el "año sándwich", como le llamas al segundo grado de secundaria, donde no escapa a todas aquellas broncas de los adolescentes, además que no tiene padres y proviene de una familia disfuncional, ¿cómo trabajaste este personaje con todo y sus broncas de la adolescencia? ¿Observaste a muchas chicas de esa edad?

Estuve observando muy de cerca no sólo a chicas de esa edad, sino que también estuve haciendo un ejercicio de memoria para traer a mi presente lo que me provocaba angustia durante la adolescencia, lo que me motivaba o me entusiasmaba, qué me atraía de los demás o cuáles eran mis mayores miedos. Creo que Shanti tiene mucho de mí, iniciando con su necesidad de espacio, soledad y silencio, pero a la vez un tanto de atención.

Me decía un autor que escribe obras para jóvenes, que en ellas se empiezan a vislumbrar los problemas que después pasan a los grandes, ¿Bitch Doll qué tanto apunta hacia los problemas sociales en los adolescentes y qué tanto es también la perspectiva de una autora preocupada por esos temas actuales?

Es imposible hablar de la adolescencia y no hablar de problemas. No hay manera. La adolescencia es un caldo de cultivo para toda una serie de contratiempos, malosentendidos, recelos, deseos incumplidos, incomprensiones, búsquedas, desencuentros.

La adolescencia es un punto de quiebre en la vida, se adolece de lo que ya no es y de lo que todavía no se tiene. Sumándole a eso las situaciones externas, la violencia, los peligros, la adolescencia es una edad sumamente vulnerable.

Yo sólo recreé todo este panorama adverso y solté en él a mis personajes para ver cómo les iba.

Shanti padece el bullying y sabe afrontarlo en cierta manera, ¿cómo enfocaste este tema tan actual y que además se pudiera leer en una obra divertida y con diversos matices?

Es un reto siempre afrontar la problemática del bullying, en este sentido quise ver el tema a través de la mirada inocente de una niña, que es una mirada que se va ensuciando y va viendo que no es divertida la burla ni cualquier situación hiriente hacia los demás.

¿Cómo le diste esa musicalidad al lenguaje? ¿Cómo lo encabalgaste con esa parte rebelde del personaje principal?

Imagino que es por haber trabajado con tantos personajes, con tantos ritmos y tantas historias. Cada narrador tiene su propia voz y su propio ritmo, es difícil encontrarlos al inicio, pero ya después, ya tomando el hilo, todo fluye.

Además Shanti es creativa, con una tira cómica anónima, ¿es también esta forma de expresión, las tiras cómicas o los cómics, un vehículo para llegarle a los jóvenes?

Todo es un vehículo de expresión para ellos: la ropa, el maquillaje, los gestos, las redes sociales... los adolescentes tienen la necesidad de expresar todo lo que son, porque están en una etapa en la que se están formando.

¿Qué piensas de los jóvenes, tanto como lectores o como personajes, desde la perspectiva de la literatura?

Como personajes, dan para mucho, se están formando, pueden dar la vida por un ideal con la misma facilidad con la que pueden cambiar de opinión respecto a cualquier situación. Todo lo viven al máximo, todo los emociona, todo les duele. Extremadamente necios o lúcidos, pueden brindar la idea más limpia de la honestidad en un personaje. Son maravillosos.

Como lectores, son un público muy fiel y apasionado, por eso hay que respetarlos, darles su lugar, ofrecerles textos de calidad. Se comete mucho el error de creer que cualquier cosa escrita con descuido puede ser literatura juvenil, porque los lectores adolescentes son muy nobles y aceptan casi todo. Sin embargo, por eso mismo, hay que tratarlos con mucho respeto.