Festejan 60 aniversario con impresos del siglo XVI

Son las primeras ediciones de 'Forma brevis' y 'Antifonario dominicale'.
El evento fue encabezado por Carlos Prieto, Consuelo Garza Lagüera, David Noel Ramírez y Daniel Sanabria.
El evento fue encabezado por Carlos Prieto, Consuelo Garza Lagüera, David Noel Ramírez y Daniel Sanabria. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Ayer, la Biblioteca Cervantina celebró su aniversario 60 rodeada de amigos, investigadores y directivos del Tecnológico de Monterrey, ceremonia donde recibió como regalo el descubrimiento de dos impresos mexicanos del siglo XVI hasta ahora desconocidos.

Durante todo el miércoles, la biblioteca fue escenario para charlas, pláticas y diálogo sobre los tesoros que resguarda en sus 16 colecciones. Por la tarde, David Noel Ramírez Padilla, rector del Tecnológico de Monterrey, presidió la sesión solemne acompañado por doña Consuelo Garza Lagüera y por el reconocido violoncelista mexicano Carlos Prieto Jaqué, entre otras personalidades.

En su discurso, Ramírez Padilla celebró que hace 60 años se creó la Biblioteca Cervantina para ser un faro que ilumine el ala humanista de la institución.

"Qué bueno que con los años nuestro querido Tecnológico de Monterrey hemos ratificado que la formación humanística de los estudiantes de esta universidad es algo no negociable", expresó el rector.

La Cervantina debe su nombre a la colección de 200 ediciones de El Quijote, obra cumbre de Miguel de Cervantes Saavedra, publicados tanto en español como en otros idiomas. El origen de este depositario se dio en 1953 cuando Carlos Prieto donó parte de su biblioteca.

Hoy su hijo, Carlos Prieto Jacqué, reconoció que su padre estaría muy orgulloso del alcance que hoy tiene la biblioteca.

"Mi padre decidió donar esta colección hace más de 60 años, yo creo que a él le daría una gran alegría saber lo bien que se conserva y la importancia que le dan a esto, creo que es un gran acervo para todo el país", opinó el chelista mexicano.

Destacan nuevas joyas

Como regalo por el aniversario del recinto, la investigadora Guadalupe Rodríguez Domínguez presentó los avances de su trabajo doctoral donde presentó el hallazgo de dos nuevos impresos mexicanos del siglo XVI.

Hasta hace años se creía que la primera edición de Forma brevis, de Miguel de Zárate (1576); así como la primera edición de Antifonario dominicale, de Antonio Espinosa (1573-1577) pertenecían a publicaciones conocidas en otros acervos nacionales e internacionales.

Sin embargo, al empezar a cotejar las ediciones, Rodríguez Domínguez se empezó a cuestionar que fueran los mismos ejemplares.

"Es una biblioteca que sigue dando sorpresas a quienes nos dedicamos al estudio de libros antiguos. Esta comparación nos permite identificar textos que han sido catalogados de manera errónea a través de sus diferencias de formato y contenido", apuntó la investigadora de la Universidad Complutense de Madrid.

De conmemoración

-Durante la jornada de ayer, la biblioteca fue escenario para charlas, pláticas y diálogo sobre los tesoros que resguarda en sus 16 colecciones. Surgió hace 60 años luego de que el empresario Carlos Prieto donara su acervo particular.

-En su discurso, el rector David Noel Ramírez Padilla celebró la existencia de la biblioteca, a la cual calificó como un faro que ilumina el ala humanista de la institución.

-Los manuscritos del siglo XVI fueron encontrados por la investigadora Guadalupe Rodríguez, quien dijo que una catalogación errónea los habría mantenido ocultos.