Barrio de la Luz, zona no apta para peatones

La agrupación La Banqueta se Respeta llevó a cabo un estudio, cuyos resultados arrojan que existen al menos 16 obstrucciones por manzana que impiden el paso a los transeúntes.

Monterrey

Caminar por el tradicional sector Barrio de la Luz, en el centro de Monterrey, es para muchos lo mismo que transitar por una gran carrera de obstáculos.

El 19 de junio de 2013, la alcaldesa Margarita Arellanes Cervantes tomó protesta a los integrantes del programa Monterrey Histórico, que proyectaba la regeneración del primer cuadro de la ciudad.

A casi dos años de aquella toma de protesta, en donde –de acuerdo a información de la página oficial– contemplaba la regeneración urbana de varios sectores como el Barrio de la Luz, un estudio realizado por el colectivo La Banqueta se Respeta determina que existen al menos 16 obstáculos por manzana en la zona que dificultan el caminar del peatón.

Dentro del análisis realizado en las principales 22 manzanas más cercanas a la Plaza de la Luz, se logró establecer un total de 355 obstáculos.

Entre las dificultades que se detallan, la investigación del colectivo La Banqueta se Respeta explicó que de las 355 barreras, el 25 por ciento corresponden a banquetas rotas, 24 por ciento a árboles que no son de la región o mal plantados, 18 por ciento a rampas para automóviles sin autorización, el 13 por ciento a escalones o degrado de la vía, el 10 por ciento a postes de luz o teléfono, y un 10 por ciento adicional de otro tipo.

Al considerar que para la autoridad regiomontana la vialidad para el peatón no es una prioridad, Ana Páez, integrante del colectivo mencionado, reveló en entrevista que comenzarán a invitar a los mismos habitantes de la zona para conformar un equipo y mejorar el camino del peatón en el sector.

"Nuestra intención es tener a la autoridad como un tercero, porque ese barrio lleva muchos años y está en malas condiciones, entonces damos por hecho que no es una prioridad para la autoridad mantener la vialidad peatonal en buenas condiciones.

"Así que ya que tengamos los proyectos, vamos con ellos, los invitaremos a colaborar con nosotros, pero independientemente de si quieran o no quieran, nuestra intención es empezar los proyectos de mejoras de banquetas", dijo.

Si bien aceptó que el reglamento municipal expone que no se puede invadir la banqueta, Páez aseguró que no hay ley que regule o castigue.

"Es un vacío de autoridad que lleva décadas en la ciudad", mencionó

Por su parte, Gilberto Miranda, ex director del polígono Barrio de La Luz y consejero de Vertebra, admitió que en el sector en cuestión existe un "abandono colectivo", el cual va desde el sector público, privado y el social.

Aunque el estudio de La Banqueta se Respeta fue realizado en apenas 22 manzanas, Miranda detalló que el Barrio de la Luz se encuentra conformado por 100 manzanas y un total de dos mil 705 predios, de los cuales, el 35 por ciento se encuentra deshabitado.

"Las banquetas del centro en efecto están gravemente dañadas por árboles mal escogidos, porque son árboles que rompen el pavimento, por alteraciones que se han hecho en los últimos años por gobiernos municipales, al poner postes de luz o servicios; ha habido una agresión sistemática a la dignidad de la persona y lo hemos permitido porque lo vemos como algo normal", señaló.

Actualmente, en el sector del Barrio de la Luz, localizado en el primer cuadro de la ciudad de Monterrey, habitan un estimado de cuatro mil personas, de las cuales, el 11 por ciento son niños, 13 por ciento jóvenes, 49 por ciento adultos, y un 27 por ciento son personas de la tercera edad.

Es difícil caminar...

-Según el estudio del colectivo La Banqueta se Respeta, los principales obstáculos en el camino son banquetas rotas (25%), árboles mal plantados (24%), rampas para autos (18%) y escalones o degrado (13%).

-Únicamente en las 22 manzanas más cercanas a la Plaza de la Luz se contabilizaron 355 barreras para las personas que caminan por las banquetas.

-Los principales afectados son los habitantes de la zona, conformados en un 11% por niños, 13% por jóvenes, 49% por adultos y 27% por personas de la tercera edad.