Autismo, una condición difícil de diagnosticar

La forma diferente de hablar, evadir el contacto visual, la ecolalia y hasta un desfase sensorial suelen ser consideradas las características más comunes de este trastorno conductual, que es más ...
Como parte de la terapia, los menores son llevados a áreas especiales.
Como parte de la terapia, los menores son llevados a áreas especiales. (Román Cruz )

Monterrey

Tadeo se tira al piso y grita; toma el celular de su hermana y se pone a ver videos de Snoopy una y otra vez; se chupa el dedo ocasionalmente; cuando hay que ir al jardín de niños a veces no quiere entrar y vuelve a gritar; algunos pensarán que es un niño chiflado, pero es un "paciente con espectro autista".

Su madre, Selene López, lloró cuando a Tadeo le diagnosticaron en el Instituto Mexicano del Seguro Social, aunque ya antes su esposo le había dicho que algo raro pasaba cuando apenas tenía dos años y su forma de ser era totalmente diferente a la de su hija mayor.

Después de varios exámenes en una clínica particular les dijeron que el niño tenía Asperger, parecido al autismo, "pero no igual", le dirían.

"No tiene nada, es sólo un retraso leve", señaló un médico del Centro Estatal de Rehabilitación y Educación Especial.

"Lo único que podemos decirle es que es autismo, sólo eso", recalcó el médico el IMSS, indicando que así lo tomaría, aunque no como una discapacidad.

Hoy Tadeo tiene seis años, va al kínder y está en una escuela donde tiene maestros de apoyo para niños con capacidades diferentes, incluso acude a la Clínica de Autismo del municipio de Monterrey.

Hoy se conmemora el Día Mundial de la Concientización sobre el Autismo.

"Trabajamos a tope"

Fernando es otro de los pequeños que acude a la Clínica de Autismo de Monterrey, tiene cuatro años y es paciente de Diana, una psicóloga conductual que forma parte del equipo del centro en donde atienden a 140 menores y que fue inaugurado en el 2015.

"Trabajamos a tope", dice Rosendo Garza González, coordinador de los programas de atención para personas con discapacidad de Monterrey.

Fernando entra a una piscina de pelotas transparentes y se pierde en ellas, para luego asomarse y reír. Dice algunas palabras, pero no se le logra entender.

"Los niños con autismo es necesario que encuentren el juego, el chiste, que se ría, que entienda los juegos, los momentos en que tiene qué reír", dice Diana, quien atiende al pequeño que tiene diagnóstico de "espectro o halo autista".

Entre los niños con autismo existen muchas diferencias de comportamiento, aunque también hay muchas generalidades, explica.

Entre lo común está la forma de hablar, evadir el contacto visual, ecolalia (repetición de palabras o frases) y un desfase sensorial, dice.

"Por lo general no tienen la iniciativa de expresar lo que necesitan, hacen rabietas o berrinches cuando quieren expresar algo.

"No tienen las herramientas o habilidades para comunicarse como 'quiero agua', 'quiero leche', no es fácil para ellos".

El sueño cambia

"Todos los papás queremos lo mejor para nuestros hijos, ese sueño que tu pensabas para él se ve frustrado", dice Martha Palomares junto a su esposo, Artemio Mexquitic, los papás de Fernando.

La pareja relata que hace un año Fernando estaba en un jardín de niños en donde lo catalogaban de agresivo.

"Era agresivo, porque no sabía cómo socializar, jugaba brusco, rudo", dice Marta quien explicó que su hijo fue diagnosticado con "halo autista" por un médico del hospital Universitario, mismo que les recomendó que le dieran Ritalín, un fármaco para tranquilizarlo, pero ellos se negaron y el médico los regañó.

En febrero del año pasado lo diagnosticaron y un mes después prefirieron buscar ayuda con una psicóloga conductual de la clínica de Autismo de Monterrey, donde, al paso de los meses vieron que el pequeño mostraba cambios.

En la escuela donde estaba Fernando no había maestros de apoyo para niños con capacidades diferentes, aunque al menos tres niños requerían atención especial.


:Claves
Variantes  

  • El trastorno de desintegración infantil es aquel en el que aparece un proceso súbito y crónico de regresión, mientras el síndrome de Asperger es una forma de autismo leve.
  • Otro es el trastorno generalizado del desarrollo no especificado (PDD-NOS), que se diagnostica a niños que presentan dificultades de comunicación, socialización y comportamiento.
  • Una de las variantes más extrañas es el síndrome de Rett, que afecta aproximadamente a 1 de cada 10 mil personas.