Aumenta el número de mujeres en Casanicolás

El albergue, ubicado en el municipio de Guadalupe, es el único que tiene un espacio para el sexo femenino en el estado.
Los riesgos de la travesía son constantes para las damas que buscan el llamado sueño americano.
Los riesgos de la travesía son constantes para las damas que buscan el llamado sueño americano. (Archivo )

Monterrey

En los últimos cinco años, el número de mujeres migrantes de paso por Nuevo León ha ido en aumento; aunque antes transitaban bajo otras condiciones con grupos de amigos o redes de conocidos que ya se encontraban en los Estados Unidos, actualmente son cada vez más las que se atreven a realizar el camino por su cuenta.

Marcela Hernández, ex colaboradora de Casanicolás y politóloga de profesión, explicó que aunque la proporción sigue siendo menor (2 mujeres por cada 10 hombres) la presencia femenina en este refugio se ha mantenido constante.

Afirma que en su experiencia, la delegación del Instituto Nacional de Migración en Nuevo León se enfoca totalmente en tareas de control y no presta ningún tipo de apoyo.

Este año realizó un estudio de la situación de mujeres migrantes a partir de las residentes temporales, los testimonios de siete mujeres que vivieron en este espacio, dan cuenta de los tipos de violencia a los cuales están expuestas durante su estancia en la ciudad.

"Conseguí trabajo hace unos días en Monterrey, pero le voy a ser sincera, hoy no vuelvo. No vuelvo a la fábrica donde me dieron trabajo, porque ayer un hombre aprovechando que tenía que entrar por unos materiales a un cuarto, me siguió y me propuso tener relaciones sexuales.

"Fue una sensación horrible, porque tenía puesto un delantal de trabajo y me mostró que traía el pantalón abierto. Le dije que gritaría y me amenazó, entonces por eso yo no regreso, porque además no sé si sea amigo del dueño, de cualquier forma pierdo", relató María, hondureña, procedente de la ciudad de Copán, de 25 años y madre de 4 niños.

El abuso sexual es una de las principales formas de violencia que padecen las mujeres migrantes en su camino a los Estados Unidos, y testimonios como el de Maritza, hondureña de 28 años y procedente de San Pedro Sula, muestran cómo para algunas, este tipo de agresiones se ha convertido en uno más de los riesgos de la travesía.

"El camino es difícil y siempre hay riesgo de agresión sexual, por eso yo, en esencial siempre camino un condón, si quiere hacerlo y me quiere forzar, le digo 'no me fuerce, tenga, póngaselo", relata.

Durante 2012, en Casanicolás, ubicada en el municipio de Guadalupe, se recibieron a 12 mujeres, en su mayoría hondureñas, la proporción es de 2 por cada 10 hombres, pero no existe una estadística confiable sobre cuántas mujeres transitan por la ciudad de Monterrey en su camino a los Estados Unidos.

A la deriva

La delegación del Instituto Nacional de Migración en Nuevo León se enfoca totalmente en tareas de control y no presta ningún tipo de apoyo.

El abuso sexual es una de las principales formas de violencia que padecen las mujeres migrantes en su camino hacia los Estados Unidos.

No existe una estadística confiable sobre cuántas mujeres transitan por la ciudad de Monterrey en su camino a suelo estadunidense.